[(1) Pínchese sobre la imagen para agrandarla y para obtener más información. (2)Traducción de Ana González-Rivas Fernández, revisada por Christopher Rollason. El diseño HTML, el formato, y los enlaces de George P. Landow. En los títulos de las obras no traducidas al castellano, la traductora indica con la anotación «Nota del Traductor (N. T.)» entre paréntesis que la traducción de los mismos es obra suya. En caso contrario, la traductora se basa en las traducciones ya disponibles que figuran en el registro ISBN. Del mismo modo, en lo referente a las citas literarias, la traductora indica las traducciones disponibles en castellano. Aquellos casos en los que no se hace referencia a ninguna traducción previa, aluden a la labor traductora de Ana González-Rivas Fernández]

George du Maurier (1834-1896), ilustrador, novelista y abuelo de la novelista Dafne du Maurier, nació en París como George Louis Palmella Busson Du Maurier. Fue educado con la idea de que sus aristocráticos abuelos habían huido de Francia durante la Revolución, abandonando tras ellos extensas propiedades para vivir en Inglaterra como emigrantes. La verdad, sin embargo, es que el abuelo de George, Robert Mathurin, fue soplador de vidrio de profesión y un especulador por afición, y abandonó Francia en 1789 para evitar ser procesado por fraude. Para reforzar su imagen aristocrática añadió «Du Maurier» a su nombre. Al principio trabajó para la compañía Whitefriar’s Glass en Londres, pero sus estafas pronto le llevaron a la cárcel. En 1802 tenía ya seis hijos, pero volvió a Francia para escapar de sus responsabilidades domésticas, y trabajó hasta su muerte en 1811 como maestro. Su cuarto hijo y el padre de Du Maurier, Louis, nació en 1797 y creció en Londres. Tenía dieciocho años cuando su madre trasladó de nuevo a la familia a París para que Louis pudiera estudiar ópera; pero, en lugar de esto se dedicó a inventar, y en 1831 se casó con Ellen, hija de una conocida cortesana de la época de la Regencia, Mary-Anne Clarke.

George Louis Palmella Busson Du Maurier nació en París el 6 de marzo de 1834, y creció creyendo el mito de que el linaje de su familia se retrotraía hasta el siglo xii. Como nieto de un francés que había huido a Inglaterra y como el hijo de una mujer inglesa exiliada en Francia por motivos sociales, George aprendió inglés y francés simultáneamente (no es casualidad, por tanto, que sus novelas recreen el motivo de la personalidad dividida). Poco después del nacimiento de George, su familia se trasladó a Bruselas, donde Louis trabajó como consejero científico de la embajada portuguesa. Para permitir que Louis continuara sus estudios científicos (que nunca llegaron a mucho en términos de éxito económico), los Du Maurier volvieron a París, y allí vivieron en casas y apartamentos en el tranquilo barrio de Passy, entre 1842 y 1846. Desde la ventana de su clase en Pension Froussard, George debió observar sobrecogido cómo la lucha callejera dio paso a la revolución de 1848, que destituyó al llamado Rey Ciudadano, Luis Felipe I. En 1851, tras suspender su examen de latín, George du Maurier no pudo graduarse, pero su padre lo arregló todo rápidamente para que su hijo completara su formación estudiando química en el laboratorio Birkbeck, en el University College de Londres. A los diecisiete años, George Du Maurier, acompañado de su toda su familia, se estableció en un apartamento en el barrio londinense de Pentonville.

“Deprimido, se dedicaba a errar por la National Gallery, el mercado de Covent Garden y el Museo Británico.” De izquierda a derecha la National Gallery, Covent Garden, y el Museo Británico.

Pronto dejó la química, y durante un tiempo aspiró a ser cantante de ópera, al igual que su padre, pero su voz no era adecuada para ello. Deprimido, se dedicaba a errar por la National Gallery, el mercado de Covent Garden y el Museo Británico. En 1853 su hermana Isabela le presentó a la hermosa heredera Emma Wightwick, que una década más tarde acabaría siendo su mujer. En 1856, poco después del funeral de su padre, George se marchó otra vez, ahora para estudiar arte en París; de nuevo, toda la familia lo acompañó. Mientras asistía al taller del pintor Charles Gleyre, se hizo amigo de jóvenes artistas tan geniales como el pintor americano James Whistler, Thomas Armstron (más tarde director de arte del South Kensington Museum; fotografías), y Edward Poynter (futuro presidente de la Real Academia). Continuó sus estudios artísticos en Amberes, Malinas y Düsseldorf, y volvió a Londres en 1860 para buscar empleo como ilustrador de revistas. En otoño, la revista Once a Week accedió a publicarle sus primeras ilustraciones para la historia de «Faristan y Fátima» [«Faristan and Fatima»], y fue entonces cuando Mark Lemon aceptó publicar su primera viñeta para Punch.

En 1861, cuando empezaba a hacerse un nombre como dibujante y a recibir encargos frecuentes de Once a Week, George du Maurier propuso matrimonio a Emma Wightwick; y, a pesar de la oposición de la madre de George, éste se casó con Emma el 3 de enero de 1863. En dos años fue designado para formar parte de la plantilla de Punch, y permaneció allí como dibujante e ilustrador hasta su muerte.

Una página y dos detalles de otras páginas deLa leyenda de Camelot».

En 1866 envió a la revista su primer gran trabajo, una serie titulada «La leyenda de Camelot» [«A legend of Camelot»], que satirizaba las principales figuras del movimiento estético del momento (especialmente Dante Gabriel Rossetti, Charles Baudelaire y Walter Pater) y su idea del «Culto a la Belleza». Continuó su ataque satírico hasta 1885, creando personajes tan memorables como Mrs. Cimabue Brown (como enemiga de las artes), Jellaby Postwaite (un poeta), Maudle (basado en Oscar Wilde), Prigsby (un adulador), Grigsby (un tipo normal tratando de emular las modas del movimiento estético) y aquellas exquisitas parodias de nuevos ricos y mecenas de las artes, Mrs. Ponsonby de Tomkyns y Sir Gorgius Midas.

Tres caricaturas que satirizan el movimiento estético. De izquierda a derecha: Una pregunta desafortunada; Nincompoopiana; y Los peligros de la Cultura Estética

En 1869, Du Maurier y su mujer se trasladaron a la comunidad bohemia del Hampstead Heath de Londres. Entre los vecinos de Frognall estaban la conocida artista Kate Greenaway artista especializada en imágenes de hadas y de niñas (un nexo de unión entre Du Maurier y Ruskin), así como Sir Walter Besant, el novelista, amigo de Du Maurier desde los días que pasaron juntos en la Universidad de Cambridge (1855). Las vacaciones de verano de los Du Maurier en las playas costeras de Francia como Dieppe, Le Havre y Étretat, así como la vida social y artística de su pequeño barrio, eran reflejadas a menudo en las viñetas de Du Maurier para Punch (el personaje favorito de los lectores era la encantadora mascota de la familia, Chang, un San Bernado). Como el propio Du Maurier, el público lector quedó muy afectado cuando el perro murió en 1883. En 1874, a la edad de cuarenta años, Du Maurier se trasladó con su familia a New Grove House, Hampstead, que fue su hogar durante los siguientes veinte años. Aunque ya no recibía visitas de los amigos artistas de su juventud, a menudo las intercambiaba con el artista prerrafaelita John Millais, la exitosa novelista George Eliot y su pareja, G. Henry Lewes, editor de la prestigiosa Westminster Review. A principio de la década de los setenta, Du Maurier empezó a sufrir problemas de vista, por lo que su doctor le recomendó trabajar con un formato mayor. Como resultado, la calidad del trabajo de Du Maurier disminuyó.

Walter Besant convenció a Du Maurier para que se uniera en el famoso Rabelais Club, fundado en 1879, que celebraba cenas literarias cada dos meses. Otros de los conocidos miembros de este club eran los novelistas Henry James, Thomas Hardy, Bret Harte y Oliver Wendell Homes, y artistas como Lawrence Alma Tadema y John Millais. Entre 1881 y la desaparición del Club en 1889, aparecieron tres volúmenes de las actas literarias del Club. Entre las contribuciones de los miembros a las Recreaciones del Club Rabelais [Recreations of the Rabelais Club] estaba la obra de Du Maurier «A los poetas de Francia» [«Aux poètes de la France»], un poema en francés inspirado por una discusión con Henry James acerca de los méritos relativos de la poesía inglesa y francesa (volumen dos), así como una copla de ciego en inglés (volumen tres).

Tres ilustraciones de La mano de Ethelberta

Cuando Du Maurier ilustró la novela por entregas de Thomas Hardy La mano de Ethelberta (discusión y laminas) para la revista Cornhill Magazine (desde julio de 1875 hasta mayo de 1876), fue él y no el novelista la figura más sobresaliente ante los ojos del público lector, en gran medida por su serie de grabados titulados La sociedad británica en casa [English Society at Home] y publicados en Punch, revista a la que contribuyó durante quince años (diez de los cuales como artista de la plantilla). También era conocido por sus ilustraciones para Henry Esmond, de W. M. Thackeray, El libro de los mártires [Book of Martyrs] de John Foxe, y ocho obras de Elizabeth Gaskell: Los amores de Silvia [Sylvia’s Lovers](1863),Cranford (1864), Lizzie Leigh, La mujer gris [The Grey Woman], La prima Phillis [Cousin Phillis] (un volumen en 1865), Hijas y esposas [Wives and daughters] (1866), Norte y Sur [North and South] (1867) y Una oscura noche de trabajo [A Dark Night’s Work] (1867). Sus once grabados para Ethelberta recordaban un poco el paisaje del Wessex de Thomas Hardy, constituyendo con mucho unas elegantes visiones de la alta sociedad británica, tal y como era vista desde la sala de los sirvientes.

Estos [grabados] contienen una notable preponderancia de las figuras femeninas, y la misma heroína aparece en diez de las once ilustraciones a toda página. Vemos a Ethelberta en el salón, en el campo, en la orilla del mar; Ethelberta en un carruaje, a lomos de un burro, recibiendo besos . . . La variedad de estas situaciones es acompañada por una diversidad de vestidos, creando un efecto semejante al que producen las láminas tradicionales.

[These contain a notable preponderance of female figures, and the heroine herself appears in ten of the eleven full-page illustrations. We see Ethelberta in the drawing-room, in the country, on the seashore, Ethelberta in a carriage, on donkey-back, being kissed — the variety of situations being accompanied by a diversity of costumes, with an effect not unlike a series of fashion-plates [p. 462]

Tan impresionado quedó Thomas Hardy con su programa pictórico de once grabados y once diseños de letras capitales, que pidió específicamente al editor que contratara a Du Maurier para ilustrar Una Laodicense [A Laodicean] para la Harper's New Monthly Magazine (de diciembre de 1880 a diciembre de 1881; comentario sobre las láminas). El volumen de correspondencia indica que había una estrecha colaboración entre Hardy y Du Maurier, y que el artista se sentía limitado por las extremadamente detalladas instrucciones del novelista con respecto al paisaje campestre, con el que Du Maurier estaba bastante poco familiarizado. Hardy le mandó incluso dos fotografías para que le sirvieran de modelo para los personajes principales, así como una fotografía de los túmulos que eran característicos del paisaje de Wessex. Du Maurier fue el único artista que ilustró más de una novela de Hardy; desafortunadamente para el artista, se trataba de dos de las novelas menos importantes de Hardy.

Otras obras destacadas que ilustró Du Maurier fueron El secreto de Lady Audley [Lady Audley’s Secret], de M. E. Braddon (1866: un dibujo para la portada de la edición de tapa blanda), Pobre Señorita Finch [Poor Miss Finch], La piedra lunar [The Moonstone], La nueva magdalena [The New Magdalene] y En mares helados [The Frozen Deep] (1875: una lámina por trabajo) de Wilkie Collins, así como sus propias novelas: Peter Ibbetson (1892: 86 ilustraciones), Trilby (1894: 120 ilustraciones), y El marciano [The Martian] (1898: 48 ilustraciones).

La mayoría de estas ilustraciones son adecuados y entretenidos complementos de los textos, pero algunos de ellos, como los de La historia de una pluma (1867), de Douglas Jerrold, y Las leyendas de Ingoldsby, de Richard Barham, son en sí misma obras de arte superior.

[Most of these illustrations are competent and pleasant supplements to the texts but some of them, such as in [Douglas Jerrold's] The Story of a Feather [1867] and [Richard Barham's] The Ingoldsby Legends [1866] are superior works of art in themselves (Kelly 15)]

Durante la década de 1880, Du Maurier sufrió una serie de desengaños, sobretodo cuando no le dieron el puesto de editor jefe de Punch, después de que la mala salud llevó a Taylor a dimitir en 1880. «Henry Harper, que, junto con Thomas Hardy, fue a almorzar al New Grove House (la residencia de Du Maurier en Hampstead) el día de la elección, el 21 de julio, para discutir sobre las ilustraciones de Una laodicense [A Laodicean], de Hardy, en la Harper’s Monthly Magazine» (Ormond 361), planteó la posibilidad de que Frank Burnand fuera nombrado por los dueños de la revista. Du Maurier estaba nervioso, probablemente pensando que él tendría más posibilidades frente a Burnand, un católico sin opciones desde que se supo que Punch tenía un sesgo antipapista. Sin embargo, se escogió a Burnand. El 10 de diciembre de 1880, el agente de Harper en Londres, R. R. Bowker, visitó la New Grove House para hablar sobre las láminas de Una laodicense, que tanto él como Hardy encontraban decepcionantes. En consecuencia, Du Maurier y la Harper’s se separaron durante un tiempo, hasta que Bowker fue sucedido por James Ripley Osgood, que convenció a Du Maurier para que contribuyera a la revista con unos dibujos en 1886, y finalmente con la novela de Peter Ibbetson en 1891. Cuando Henry Harper aceptó Peter Ibbetson para su publicación por entregas en la Harper’s le pareció lógico que Du Maurier se encargara de ilustrar su propia novela. Incluso Henry James, un crítico especialmente severo con la ficción ilustrada, fue generoso en sus alabanzas sobre las 48 láminas en su reseña de la novela en 1897.

La mayoría de las ilustraciones de Du Maurier aparecieron en Cornhill, de 1863 a 1866, incluyendo las láminas para La Fortuna de Zelda [Zelda’s Fortune], de R. E. Francillon (lámina de muestra), Tres plumas [Three Feathers; laminas], de William Black, y Carita [Carità], de Margaret Oliphant. Sólo ilustró dos novelas de primera línea, Las aventuras de Harry Richmond [The Adventures of Harry Richmond], de George Meredith, que se publicó en Cornhill desde septiembre de 1870 hasta noviembre de 1871, y Washington Square, de Henry James (1880). Contribuyó también al frontispicio de La nueva Magdalena [The New Magdalen], de Wilkie Collins, volumen ilustrado por C. S. Reinhart (laminas) que se publicó por entregas en Temple Bar desde octubre de 1872 hasta julio de 1873. A pesar de su lealtad a Cornhill y a Punch, sus ilustraciones aparecieron también en otras revistas literarias londinenses, desde 1860 hasta su muerte: The Illustrated London News en 1860, Once in a Week (1860-1867), Good Words (1861 y 1872), Illustrated Times en 1862, London Society (1862-1868), Sunday Magazine (1864), The Leisure Hour (1864-1865), Harper’s Magazine (1880-1897) y la English Ilustrated Magazine (1884 y 1887).

Cinco ilustraciones de El marciano.

En la década de 1880, Du Maurier empezó a utilizar acuarela, pero su especial cuidado por la línea y su poco adecuado sentido de la coloración hicieron de sus acuarelas poco más que grabados tintados. En su labor como novelista, Du Maurier tuvo más éxito. Escribió tres novelas: Peter Ibbetson (1889), el best-seller Trilby (1894) y El marciano [The Martian] (1897). La popularidad de Trilby debe mucho al manejo de Du Maurier con el tema de la mujer caída de buen corazón, los escenarios románticos del Barrio Latino de París, los personajes bohemios, la clásica heroína victoriana, el músico y mesmerista húngaro Svengali (bajo cuya siniestra influencia cae la joven cantante), Little Billee (inspirada en el ilustrador y pintor de género Frederick Walker, 1840-1875) y Mimi la Salope.

Tres ilustraciones de Trilby.

Trilby, la historia de una vivaz chica francesa y de un satánico hipnotista, encantó por igual a críticos y a público. Pasando por Inglaterra y América, acabó siendo el best-seller número uno en 1894. De hecho, hacia finales de aquel año ya había vendido 300.000 ejemplares. La principal fuente de inspiración de Du Maurier (además de sus propias experiencias continentales de juventud) fue Escenas de la vida bohemia [Scènes de la Vie de la Bohème], de Henry Murger (1845) que, casualmente, fue también la base para la ópera de Puccini La Bohème. Sin embargo, el tratamiento que hace Du Maurier de sus materiales difiere notablemente del de Puccini, pues su sensibilidad británica, doméstica y burguesa hace del moralmente remilgado Little Billee el verdadero protagonista.

Du Maurier concentra la mayor parte de la sexualidad de su novela en dos cosas: el famoso pie de Trilby, que, en cuadros, esculturas y en carne es adorado por Little Billee y sus otros admiradores, y en la relación entre Svengali y Trilby (Kelly, 89).

[Du Maurier focuses most of the sexuality in this novel upon two things: Trilby's famous foot, which, in paintings, sculptures, and in the flesh is adored by Little Billee and her other admirers; and upon the relationship between Svengali and Trilby. (Kelly 89)]

Esta relación está claramente basada en las llamadas «sensation novels» y en los relatos que Du Maurier ilustró desde la década de los sesenta a la década de los setenta, sobre todo «El misterio de Notting Hill» [«The Notting Hill Mystery»], publicado en 1861 en Once in a Week, y «La mente envenenada» [«The Poisoned Mind»], publicada en la misma revista en 1862 — aunque se puede también detectar cierta influencia de los personajes de Dickens John Jasper y Rosa Bud, de El misterio de Edwin Drood [The Mystery of Edwin Drood] (1870), en la relación entre Svengali y Trilby.

Corrompiendo a Trilby y usándola como un exótico instrumento musical, y reduciéndola así a una mórbida condición ( . . . ), Svengali también destruye a la única persona que puede restablecer en Little Billee su propia y perdida visión romántica de un mundo basado en el amor, la camaradería y la libertad (Kelly, 104).

[By corrupting Trilby and using her like an exotic musical instrument, thereby reducing her to this morbid condition . . . , Svengali also destroys the only person who can restore to Little Billee his own lost romantic vision of a world built upon love, fellowship, and freedom. (Kelly 104)]

El intenso odio de Svengali hacia sus rivales por los afectos de Trilby (sus viejos amigos, las artistas Little Billee, Laird y Taffy) precipita el ataque cardíaco, del que la cantante se despierta como de un sueño, olvidada de toda su carrera profesional y, de hecho, ya incapaz de cantar de ninguna manera. Agotada de haber servido durante años como marioneta de Svengali, muere poco después que su amo, y Little Billee, con el corazón roto, muere también poco después que ella.

Casi inmediatamente después de la muerte de Maurier en 1897, la fiebre que había causado Trilby en Inglaterra y América empezó a disminuir tras dos años de saturación. En su momento de más éxito, botas, zapatos, broches de plata, parodias e incluso salchichas de Trilby inundaron el mercado. La primera película de Hollywood basada en la novela, Svengali, apareció en 1922, regrabada después como película sonora por el mismo director, Walton Tully, en 1931, con John Barrymore como personaje principal. Noel Langley, director de la incomparable adaptación en blanco y negro de Cuento de Navidad [A Christmas Carol] (1951) de Dickens, con Alastair Sim como Scrooge, dirigió la adaptación británica de Trilby en 1954. La versión más reciente, grabada para televisión, está protagonizada por Jodie Foster como una Trilby convertida en estrella del rock. El villano Svengali es, sin lugar a dudas, una creación tan duradera que nunca ha dejado de ser representado e interpretado nuevamente, en el teatro o en la pantalla.

A finales de 1894, Du Maurier empezó a trabajar en su tercera y última novela, El marciano [The Martian], una fantasía romántica en la que un terrestre es poseído por el espíritu de una extraterrestre. La primera entrega se hizo en la Harper’s Monthly el mismo mes que murió Du Maurier, octubre de 1897. No falleció en su querido Hampstead, sino en Oxford Square, cerca de Hyde Park, donde él y su mujer se habían mudado sin razón evidente en 1895. Sólo tenía sesenta y dos años, y su muerte, como la de Svengali, se debió a un fallo cardíaco. Todas las personas que fueron importantes para él y que seguían vivas fueron a su funeral en Hampstead Parish Church, incluyendo a muchos escritores y artistas distinguidos, la plantilla de Punch, y sus viejos amigos Armstrong, Lamont, Poynter y Henry James. En su lápida memorial en el cementerio de Hampstead están escritas las dos últimas líneas de Trilby, su propia traducción de una copla de «Peu de chose», de Léon Monté-Naken:

Confiemos en que cuando muramos
recojamos nuestros frutos; así que, — ¡adiós!

[A Little trust that when we die
We reap our sowing. And so — good bye!]

Bibliografía

Goldsbury, Dennis. "Du Maurier, George." Victorian Britain, An Encyclopedia, ed. Sally Mitchell. New York: Garland, 1988. Pp. 230-231.

Jackson, Arlene M. Illustration and the Novels of Thomas Hardy. Totowa, NJ: Rowman and Littlefield, 1981.

Kelly, Richard. George Du Maurier. Boston: Twayne, 1983.

Ormond, Leonée. George Du Maurier. Londres: Routledge and Kegan Paul, 1969.

Page, Norman. "Thomas Hardy's Forgotten Illustrators." Bulletin of the New York Public Library 77, 4 (1974): 454-463.


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Modificado 13 febrero 2010; traducido 19 enero 2011