[Traducción de Montserrat Martínez García revisada y editada por Asun López-Varela. El diseño HTML, el formato, y los enlaces de George P. Landow.]


En la época victoriana la cantidad de luz artificial era muy inferior a la de hoy en día. Las Brontë, al igual que sus contemporáneos, debieron ser más conscientes del cielo nocturno que la mayoría de los lectores modernos, de ahí que no sea llamativa su mención habitual en sus escritos. Aparte de sus muchas referencias a la luna, las tres hermanas describen el planeta Venus. Y está claro que escriben a partir de la observación. Charlotte y Anne van aún más allá, buscando describir el planeta como habría aparecido en fechas concretas. Venus, por ejemplo, está presente en uno de los tempranos poemas existentes de Emily:

Cold clear and blue the morning heaven
Expands its arch on high
Cold and clear Lake Werna's water
Reflects that winter's sky
The moon has set but Venus shines
A silent silvery star.

El amanecer se aproxima, la luna se ha puesto y Venus brilla como una estrella matutina. En alguna otra parte, Emily escribe sobre “la gloriosa estrella del amor”, que puede referirse también a Venus.

Venus puede semejar bien a una estrella de la mañana, antes del amanecer, o a una estrella vespertina, después del ocaso, alternándose entre estas dos expresiones durante un periodo de diecinueve meses. Emily la describe como una estrella de la mañana mientras que en las novelas de Charlotte y Anne aparece como una estrella vespertina.

Charlotte confirma que la “estrella del amor” es Venus en el capítulo final de Shirley

paseó la vista por los negros páramos, donde ardían varias fogatas. La noche estival era cálida, la música de las campanas era jubilosa, el humo azul de las fogatas era tenue y sus llamas rojas y vivas: sobre este paisaje, en el cielo del que había desaparecido el sol, centelleaba un punto plateado: la estrella del amor.

“Estoy contemplando Venus, mamá. Mira qué hermosa. ¡Qué blanco es su brillo comparado con el rojo intenso de las fogatas! ” [Shirley . Trad. Gema Moral Bartolomé. Barcelona: Alba, 1999. 739]

Charlotte da la fecha exacta de esta descripción, el 18 de junio de 1812. El brillo de Venus varía durante su ciclo de diecinueve meses y en el cenit de su brillo, es particularmente espectacular. (Hoy cuando Venus alcanza el máximo resplandor como estrella vespertina, Ńhay normalmente observadores que informan de un OVNI!). A finales de junio de 1812, Venus alcanzó su refulgencia suprema en el cielo nocturno. Dada la claridad del cielo en la noche en cuestión, Venus debió ser un espectáculo magnífico. Aquéllos con acceso a las copias de Leeds Mercury de 1811 y 1812, que Charlotte usó para la escritura de Shirley , serán capaces de determinar si la aparición de Venus se mencionó en la información destacada o si Charlotte la extrajo de otra fuente. En cualquier caso, parece que Charlotte basó su descripción en un acontecimiento astronómico real.

Anne también describe a Venus como una estrella de la noche en La inquilina de Wildfell Hall (The Tenant of Wildfell Hall) .

estaba mirando hacia el oeste, donde los contornos de las oscuras colinas se alzaban nítidos contra la luz ambarina del anochecer, que se fundió gradualmente hasta desvanecerse en el azul claro y puro del firmamento, donde brillaba una luminosa estrella, como si prometiera: «Cuando esa luz agonizante haya desaparecido, el mundo no será abandonado a la oscuridad, y aquellos que confían en Dios—cuyos espíritus no están empañados por las tinieblas de la incredulidad y el pecado—no quedarán nunca sin consuelo. [La inquilina de Wildfell Hall. Trad. Waldo Leirós Álvarez. Barcelona: Alba, 1997. 397-98).

Esta escena se sitúa en o alrededor de la última parte de septiembre de 1826. Venus era una estrella nocturna brillante que se acercaba a la distancia máxima, separándose del sol. Alcanzó esta distancia a mediados de octubre y su mayor brillo a finales de noviembre. Habitualmente, estas condiciones generalmente favorecen una observación excelente de Venus, tal y como Anne describe.

Esta regla empírica debe tratarse con precaución, dado que cuando estas condiciones ocurren en otoño, Venus puede ponerse muy pronto – en menos de una hora – después del sol. No está muy claro si Venus brillaba en la parte ámbar o azul del cielo, tampoco Anne especifica con qué distancia se proyectaban las colinas sobre el horizonte. Si las colinas no estaban demasiado elevadas, o demasiado cerca, y no había nubes, Venus podría haber refulgido brillantemente en la parte ámbar del cielo durante un corto periodo después de la puesta de sol.

En otra parte de la novela, Anne describe la luna en determinadas fases en fechas específicas, existiendo una exactitud entre las fases y las fechas en cuestión. Debemos concluir que Anne hizo todo lo posible por mostrar una precisión absoluta con Venus, aunque ella, o cualquiera, podría haber aplicado una regla empírica a la breve información sobre Venus que podría haber aparecido en un almanaque.

El planeta inspiró a todas las hermanas, como símbolo de amor, humano o divino. Escribieron a partir de la observación, teniendo cuidado en asegurarse de que el simbolismo ligado a Venus estuviera vinculado a auténticas apariciones físicas del planeta. En consonancia con la antigua tradición poética, la inspiración estuvo mediada por los cielos visibles.

Nota: los cálculos se hicieron usando el GreyStel Star Atlas y el programa proporcionado por Jan Meuss.

Referencias

Brontë, Emily Jane.The Complete Poems . ed Janet Gezari. Harmondsworth: Penguin Classics, 1992.

Grey, Ian.The GreyStel Star Atlas . Pershore, Worcs, UK: 1995.


Victorian Overview Emily BrontĎ Charlotte BrontĎ Anne BrontĎ

Modificado por última vez el 28 de noviembre de 2004; traducido diciembre 27 febrero 2010