[Traducción de Xiana Sotelo revisada por Asun López-Varela revisada y editada por Asun López-Varela. El diseño HTML, el formato, y los enlaces de George P. Landow.]


«No palabras para expresar el placer de ver mi historia en un lugar tan prestigioso." — Conrad a William Blackwood, el 29 de noviembre de 1897.

Como sugiere el comentario de Conrad al propietario y editor de la revista Blackwood's Edinburgh Magazine en relación con la próxima publicación de su relato corto "Karain", Conrad tuvo el gran honor de ver su obra en las páginas de una de las revistas literarias mensuales más prestigiosas de Gran Bretaña, publicada por primera vez el Día de los Santos Inocentes en 1817. Más tarde, William Blackwood complació a Conrad el 30 de diciembre de 1898, al pedirle un artículo para para la edición especial nľ mil, un número que tendría una extensión de unas 296 páginas, a diferencia de un promedio de 160 páginas de otros números durante los seis primeros meses de 1899. Ya que la novela corta Heart of Darkness (El corazón de las tinieblas) (originalmente The Heart of Darkness), que primero existió como texto manuscrito incompleto, después escrito parcialmente a máquina, posteriormente publicado por entregas en revistas, como volumen completo en Blackwood en 1902, como volumen juvenil para el Sun Dial de 1902, y finalmente como edición limitada en inglés en la Obras Completas de Joseph Conrad (1921) en Heinemann. Se ha prestado poca, si alguna, atención crítica al primer versión publicada por entregas en revistas, probablemente a causa de que se considerase que no representaba los pensamientos iniciales ni las intenciones finales de Conrad, aunque, de hecho, hay pocas diferencias sustanciales entre estos primeros textos por entregas y las últimas publicaciones, Considerando la riqueza de la atención crítica moderna que se ha prestado a casi cada aspecto de la novela corta de Conrad, es sorprendente que, mientras que el texto escrito a máquina y el manuscrito han sido muy estudiados, el contexto original de publicación de Heart of Darkness no lo ha sido. El contexto sucesivo de la historia puede verse bajo tres epígrafes:

Desde 1963 el texto preferido de la novela corta ha sido la recopilación de Robert Kimbrough de cuatro de las formas significativas de la historia: la de entregas de 1899, el manuscrito, el texto escrito a máquina, y la forma 'final', revisada y publicada en formato volumen de 1902. El texto escrito a máquina existente que corresponde a la primera parte tiene treinta y cuatro páginas a doble espacio; sin embargo, "la correspondencia de Conrad con Blackwood muestra que existió un texto escrito a máquina revisado y usado como copia impresa para las partes II y III de la impresión en serie." (Michael y Berry, 148) A pesar del gran número de erratas de la primera parte de Blackwood (probablemente introducidos en las episodios de las entregas), las partes dos y tres son nuestras únicas pruebas en cuanto al estado de la novela corta después de la revisión inicial de Conrad. Aunque Kimbrough rechaza la forma del texto que apareció en la revista Blackwood's Edinburgh Magazine considerándolo como un texto "menos explícito, que omite palabras, frases, y una escena completa," admite que "sólo tiene un pasaje totalmente reescrito y sólo otro revisado por completo" (xi). Las revisiones posteriores de Conrad, continúa Kimbrough, se centran "principalmente en cuestiones de estilo, en la fluidez de la frase y la sintaxis" (xi), y en la atenuación de dos descripciones de la reina africana de Kurtz.

Kimbrough dice poco sobre la influencia de la serialización en la forma y la estructura de la historia, aunque su división tripartita es una reflexión directa de los tres episodios en los que fue dividida la historia para la revista Maga. A primera vista, la versión de Blackwood del texto ofrece poca cosa digna de comentario y que Kimbrough no haya observado ya. Las pocas diferencias textuales de las cuales Kimbrough no ha hablado se pueden resumir así (tomando como base el texto de la (antología) Norton de Kimbrough):

1. "sea-reach," no "Sea-reach" (Primera Parte, p. 7);
2. "His uncalled-for remark," no "His Remark" (Primera Parte, p. 9);
3. "At last we turned a bend," no "At last we opened a reach" (Primera Parte, p. 18);
4. "manager," no "Manager" (Segunda Parte, p. 44, 52);
5. "sends me, he began," no "sends me, 'e began" (Segunda Parte, p. 47);
6. "Kurtz hung his head," no "was a bit crestfallen" (Segunda Parte, p. 58);
7. "he does not speak," no "say the right thing" (Tercera Parte, p. 59);
8. "Several figures could be made out," no "Dark human shapes could bemade out" (Tercera Parte, p. 60);
9. "near the river two standing leaning," no "near the river two bronze figures standing" (Tercera Parte, p. 60);
10. "She turned, walked," no "turned away slowly, walked" (Tercera Parte, p. 61);
11. "a boyish game for fun," no "a boyish game" (Tercera Parte, p. 64);
12. "supreme moment of complete knowledge?" no "supreme moment?" (Tercera Parte, nota 68).

Por lo general, Kimbrough ha sido muy riguroso a la hora de observar cómo la serie y el manuscrito se desvían del texto final, sugiriendo el cuidado con el que Conrad revisó la novela corta después de la publicación en serie. Así, la versión por entregas apenas tiene imperfecciones.

II

Las posturas contemporáneas hacia el género de la novela han surgido de escritores tan diferentes como James Joyce, D. H. Lawrence, F. Scott Fitzgerald, o Salman Rushdie, genios preocupados por combatir la censura y la ignorancia [Philistinism], por la publicación de trabajos socialmente críticos, realistas y con la longitud de un volumen. Un estudio del contexto de publicación inicial de una de las primeras grandes obras modernas de ficción (en prosa), Heart of Darkness (El Corazón de las Tinieblas), revela la otra cara del novelista, y un trabajo que los críticos y los lectores modernos tienden a olvidar: los sufrimientos y recompensas de la publicación serializada. Un artista tan preocupado y detallista como sus antecesores literarios, Conrad, al igual que Dickens, estaba muy comprometido con las cuestiones típicamente Victorianas del copyright americano frente al británico y de la revista frente a los derechos de autor del volumen. De entre sus veinte volúmenes de trabajo producidos en más de tres décadas, treinta y siete de los relatos cortos de Conrad, novelas cortas, y novelas aparecieron inicialmente serializadas por capítulos. Los primeros logros de Conrad en revistas incluyen las siguientes obras:

"The Idiots" en la revista Savoy de Arthur Symons (octubre, 1896): la primera aparición serializada de Conrad; "The Lagoon" en Cornhill, Vol. II (enero, 1897); "A Victim of Progress" (posteriormente titulada "An Outpost of Progress") en Cosmopolis, Vols. VI-VII (junio-julio, 1897); The Children of the Sea (The Nigger of the ‘Narcissus) en New Review de Heinemann, Vol. XVI (agosto-diciembre, 1897); "Karain" en Blackwood's Magazine en Blackwood, Vol. CLXII (noviembre, 1897); "Youth" en Blackwood Vol. CLXIV (septiembre, 1898); The Heart of Darkness en Blackwood's Magazine, Vol. CLXV (febrero, marzo, y abril, 1899); y Lord Jim en Blackwood, Vol. CLXVI (octubre 1899--noviembre, 1900).

Aunque Conrad ya no publicó más trabajos en la revista Blackwood, siguió publicando en serie hasta el final de su carrera, siendo su último logro (irónicamente) la historia que intentaba escribir cuando la interrumpió por Heart of Darkness (El Corazón de las Tinieblas): The Rescue (El Rescate), que en un principio se escribió para el Illustrated London News en 1899, y finalmente apareció en Land and Water (del 30 de enero al 31 de julio de 1919) y en Romance (noviembre, 1919 - mayo, 1920) en los Estados Unidos.

La primera referencia a / de los negocios de Conrad con la revista Maga concierne a "Karain", que él menciona a T. Fisher Unwin el 2 de julio de 1897, tras haberlo considerado durante "dos meses" (Cartas I: 364): "La historia es demasiado buena como para ser presentada de esa manera y la revista Maga no me inspira tanto respeto y deferencia como para esto." Desde el principio, entonces, en mayo de 1897, la actitud de Conrad hacia el hecho de trabajar con la revista Blackwood parece haber sido ambivalente. Hacia el 12 de julio de 1897, Blackwood le había hecho a Conrad una oferta de 16 libras, aunque el autor había decidido no aceptar menos de 40£. Rápidamente, sin embargo, el autor y la editorial consolidaron una relación por la cual Conrad aceptaba conceder a William Blackwood la publicación "cualquier relato corto que pueda escribir" (18 de julio de 1897) en el evento de una rechazo previo en otro lugar. Conrad le dijo a E. L. Sanderson el 19 de julio de 1897 lo halagado que se sentía con la posibilidad de que Blackwood publicara "Karain":" Esta [oferta], proveniente de la Mod[erna] Atenas, era tan halagadora que durante un día entero me paseé con mi nariz levantada" (Cartas I: 367).

Cuando escribe a William Blackwood el 9 de noviembre de 1897, Conrad lamenta que, debido a un compromiso previo con la revista Heinemann’s New Review, "no me traerá buena suerte aparecer en serie en las páginas de Maga." Sin embargo, en la posdata añade: "hasta que usted expresamente lo rechace, me considero autorizado para enviarle cualquier cuento o esbozo que pueda escribir" (Cartas I: 409). Tal como se ha observado, en la planificación del milésimo número de su diario Blackwood decidió cumplir con la invitación de Conrad, y Conrad, " ante todo un escritor comercial cuyo objetivo es el mercado popular" (Widmer 44), parece haber estado ansioso por hacerle un favor, interrumpiendo su trabajo en The Rescue para completar " un relato tras la forma de ŽYouthČ" (Cartas II: 139). El 2 de enero de 1899, al escribir a Meldrum, Conrad estimó que la nueva historia tendría unas 20 000 palabras: "Se podría dividir en dos partes " (Cartas II: 145). A pesar de las dudas de Conrad sobre si habría tiempo suficiente para asegurar el copyright estadounidense, el autor envió las primeras noventa páginas (las páginas 1-57 escritas a máquina por su esposa, las páginas 58-90 escritas a mano), y de ese modo cumplió el plazo de entrega a Blackwood para el número anual. Cuando escribe a Blackwood el 7 de febrero, Conrad indica que ha " señalado (en la última página [p. 65]) el lugar donde la primera entrega podría terminar. Sería aproximadamente la mitad de la historia completa o quizás un poco más" (Cartas II: 155). Al día siguiente, sin embargo, cuando escribe a R. B. Cunninghame Graham, la historia parece haber cambiado considerablemente a manos de Conrad, puesto que habla de "dos partes más" (Cartas II: 157). La discrepancia se puede explicar mediante la notificación que Conrad recibió de Blackwood ese mismo día diciéndole que había enviado material suficiente como para publicar dos entregas. Cuando responde al reciente telegrama del editor, Conrad admite que "sintió que el resto de la historia era un poco largo para una sola entrega" (Cartas II: 161). Más tarde, Conrad expresa su agrado por otras obras en el milésimo número:

Gibbon especialmente me atrajo por completo. Pero todo es bueno. Los versos de Munro — excelentes, y Whibley muy interesante - muy apreciativo, muy hermoso. Da la casualidad de que conozco los versos de Rimbaud. Debo reconocer que lamento la tipografía antigua. [Cartas II: 162]

De esta correspondencia surgen ciertas cuestiones en cuanto a la publicación inicial de Heart of Darkness (El Corazón de las Tinieblas): Conrad no era consciente de qué otro material se publicaría exactamente junto con la primera parte; Pensó que había proporcionado suficiente material para la primera parte, pero Blackwood había dividido esa creación inicial en dos; Conrad tenía poco o ningún control sobre (o sentido de) el número de partes / entregas en las cuales / en las que Blackwood publicaría la historia (para la primera parte sólo eran / había 28 páginas o 14 000 palabras, pero Conrad había sentido / notado que la primera parte sería más del doble de esa longitud / extensión); y, finalmente, Conrad leyó el milésimo número de Maga de principio a fin / desde la portada hasta la contraportada, impaciente por obtener un sentido del contexto intelectual y artístico en el cual su historia estaba siendo leída.

En el número de febrero de (la revista) Maga, la primera parte de El Corazón de las Tinieblas (Heart of Darkness) en 28 páginas sólo es la segunda contribución más larga, que asciende a un total de 296 páginas, siendo la obra más larga "Madonna of the Peach-Tree" de Maurice Hewlett, un relato corto de 34 páginas. El milésimo número es aproximadamente dos veces tan largo como la media de los seis primeros meses de 1899, conteniendo veintidós artículos frente a los once de enero y los doce de marzo. Las segunda y tercera partes de El Corazón de las Tinieblas (Heart of Darkness) son las obras más largas en sus respectivos números, teniendo cada uno una extensión de 24 páginas. Al estudiar el sumario para la revista Maga, se puede concluir que, ya que la obra media tiene una extensión de unas 14 páginas, William Blackwood fue generoso en la cantidad de espacio que permitió a Conrad, pero que también estaba preparado para publicar por entregas una novela como por ejemplo Autobiography of a Child durante medio año en fragmentos de unas doce páginas o menos.

III

Los otros artículos que aparecen en los tres números pertinentes de la revista Blackwood, de enero a abril, forman un contexto histórico y cultural para una interpretación de la novela corta de Conrad de finales del siglo diecinueve. El lector de la revista Maga tenía, quizás, un gusto por los lugares exóticos de ultramar, si tales títulos como «Romance of the Mines: California Gold Discoveries» y «Jamaica: An Impression» (ambos en el milésimo número) son algún tipo de indicio. Seguramente, el entendimiento de ese lector de las cuestiones morales implicadas en la explotación colonial que Conrad dramatiza, habría sido informado por su lectura en el número de enero de «Romance of the Fur Trade: The Mountain Men» y «The Preservation of African Elephants». La propia perspectiva de Conrad sobre El Corazón de las Tinieblas (Heart of Darkness) fue probablemente modificada por lo que leyó en Maga. Superior a sus adversarios aborígenes en la capacidad armamentística e igual en términos de crueldad, los hombres de montaña que exploraron el interior americano buscando riqueza y aventura parecen un presagio del Kurtz de Conrad y sus sucesores menos espirituales, "el predecesor" Fresleven de Marlow (199) y los ‘peregrinos’ de la Compañía del Congo:

Probablemente diecinueve de veinte terminaron de forma violenta: se dejaron blanquear sus huesos en las montañas, o colgaron las cabelleras de manera triunfal en el palo de una tienda india. Se vengaron por completo, y aunque sólo eran un puñado de grupos aislados comparados con los miles de pieles rojas, el equilibrio se puso de su parte. En general, preferían más bien la búsqueda de pieles que la caza del castor, aunque el segundo representaba ganancia y el primero mero placer. [37]

Ciertos aspectos de este fragmento guardan una curiosa relación con la novela corta de Conrad, sobre todo si se sustituye "selva" por "montañas", "calaveras" por "cabelleras", "nativo" por "indio", y "obtener marfil" por "atrapar / cazar al castor." El hecho de que un producto para el mercado europeo inspire tanto a tramperos como a buscadores de marfil es recalcado por la expresión estadística ("diecinueve de veinte"), la descripción de las cabelleras como monedas y constatación de virilidad, la frase con connotaciones fiscales "the balance stood on the credit-side of their account" y la yuxtaposición de las motivaciones salvajes y civilizadas. El lector detecta tanto en este escritor como en Conrad una dualidad ambigua de la actitud hacia el aborigen norteamericano, que es a la vez / al mismo tiempo tanto el Buen Salvaje como "la alimaña roja" (39). Seguramente, el lector de 1899 habría captado el eco de «el muro! Muchas ‘mofetas rojas’ eran atadas asesinadas» ["Wall! so many of the red skunks were bound to be rubbed out"] (37) en el comentario delirante de Kurtz, «evidentemente garabatearon mucho más tarde [que la falsa perorata para la Sociedad Internacional para la Supresión de las Costumbres Salvajes]....‘ŃExterminad a todos las bestias!» "scrawled evidently much later [than the spurious peroration for the International Society for the Suppression of Savage Customs] . . . . 'Exterminate all the brutes!'" (498). El lector concluiría de manera razonable que la jungla, ya fuese norteamericana o africana resultaba corrosiva para los altos atributos humanos de los europeos que se atreven a penetrar en el corazón de las tinieblas. El lector podría también relacionar "Eldorado Expedition» (220) de Conrad con «Romance of the Mines: Californian Gold Discoveries» (272-282).

En El Corazón de las Tinieblas (Heart of Darkness), los lectores con una mentalidad ecológica de principios del siglo veintiuno tienden a ver la caza de elefantes africanos (ahora una especie en peligro de extinción) en términos del dilema contemporáneo de explotación-beneficio. Sorprendentemente, el lector reflexivo de la revista Maga de hace un siglo habría estado preparado para tomar una perspectiva negativa de manera similar, ya que habría leído en «Romance of the Fur Trade» que la devastación medioambiental traía como consecuencia el propio perjuicio de los cazadores:

Qué trampero de hace cincuenta años se habría una época en la que las innumerables manadas de búfalos han sido exterminadas; cuando los indios que había subsistido gracias a ellos habrían seguido sus huellas.... [39]

De nuevo, sin embargo, el escritor expresa una cierta ambivalencia cuando refleja que en las praderas el búfalo ha sido sustituido por "extensiones de grano dorado," y que en las Rocosas "el grito del águila" ha sido sustituido por el grito de aquel producto estupendo de tecnología europea, la locomotora de vapor.

«The Preservation of African Elephants» (89-92) de Alfred Sharpe proporciona un mayor contexto intelectual a El Corazón de las Tinieblas (Heart of Darkness) de Conrad en ese aspecto, mediante el acoso constante de cazadores nativos que en gran parte no están afectados por los intentos poco entusiastas de las autoridades coloniales en la conservación ("que implican el pago de licencias de las cantidades variantes" [92] por disparar a elefantes), el elefante en muchas partes del continente se extinguirá.

El hecho real es, que el nativo africano en todas las partes del continente, y desde la introducción de las armas de fuego, alentado por el alto valor del marfil en los mercados europeos, ha matado elefantes dondequiera que pudiera encontrarlos...; y mientras que el marfil de todo tipo sea un artículo comercial valioso, los elefantes continuarán siendo aniquilados indiscriminadamente.... [89]

El monopolio estatal, como era el caso con el comercio de piel norteamericano, no ha hecho nada para conservar a los animales, sostiene Sharpe, y el establecimiento de santuarios de caza "no sirve de nada a menos que se tomen las medidas necesarias para evitar de forma eficaz y de manera efectiva el importunio por parte de los nativos o los europeos" (90). Implícitamente, de forma indirecta, tanto el malvado de Sharpe como el de Conrad no es ni europeo ni nativo, sino más bien la codicia de toda la humanidad, que conducirá a la raza a explotar un recurso hasta su completa destrucción.

Algunas de las cuestiones morales de Conrad, entonces, se trataron ampliamente en el número que precedió a aquel en el que comenzó El Corazón de las Tinieblas (Heart of Darkness). El Vol. CLXV, No. M, de la revista Blackwood's Edinburgh Magazine se publicó con la intención de rendir homenaje a la fundación de la revista literaria mensual de William Blackwood padre en 1817. «Noctes Ambrosianae» No. LXXII, por ejemplo, se refiere a los setenta y un sketches de humor, que toman la forma de conversaciones imaginarias y escandalosas, escritas por el profesor universitario John Wilson ('Christopher North'), J. G. Lockhart, James Hogg ('Ettrick Shepherd'), y William Maginn entre 1822 y 1835. Las alusiones a este personal inicial de la revista Blackwood aparecen también a lo largo de «Our Fathers» (‘Nuestros Padres’) de Andrew Lang (165-155), que hace referencia a Sir Walter Scott y a Thomas Carlyle ("The Great Magician" [línea 8] y "the Giant Child" [línea 13]) como mentores del periódismo a lo largo de sus ochenta años de historia. Ya que estas obras iniciales enfatizan el ingenio verbal y la sátira, los primeros lectores de El Corazón de las Tinieblas (Heart of Darkness) estaba preparado para la sátira de Conrad sobre la explotación belga de los congoleños y su descripción cínica de Bruselas como "la ciudad sepulcral." Asimismo, la variedad de voces en «Noctes Ambrosianae» preparó al lector para los relatos anidados (Chinese-box narratives) que aparecen dentro de la novela corta de Conrad. Las voces del retrato son críticas acerca de las posturas políticas y sociales conservadoras del la publicación; por ejemplo, North siente que los Conservadores (Tories) están en alza porque "Ahora, las ideas políticas sobre el sentido común se sostienen incuestionablemente por numerosas partes de la comunidad que anteriormente estaban llenas de ignorancia y prejuicio" (177) pero que ahora bajo el Imperio disfrutan de paz y prosperidad sin precedentes.

Irónicamente, mientras los hablantes condenan "la superstición" como hace Marlow en El Corazón de las Tinieblas (Heart of Darkness), creen firmemente en la completa lealtad de la persona media "a la grandeza y unidad del Imperio" (179) simbolizada por el Franqueo del Penique [the Penny Postage] - en total contraste con las opiniones de Conrad hacia las aventuras imperiales tanto de Roma como de la Europa moderna. Las voces del retrato generalmente expresan posturas negativas hacia la ficción contemporánea porque

La mayoría de los escritores populares actuales no están comprometidos con la investigación, ni con la experiencia de la vida, ni con el conocimiento de libros que les guíen, de los misterios de la infelicidad humana. Este es sobre todo el caso, tal como usted ha insinuado, de las escritoras. [185]

Conrad, un marinero jubilado cuya experiencia en el Congo es paralela a la de Marlow en El Corazón de las Tinieblas (Heart of Darkness), debe haber leído las observaciones arriba mencionadas con una sonrisa irónica, quizás hasta / incluso consciente de cómo la crítica a las mujeres aquí mencionada hace eco del propio sentimiento de Marlow de que las mujeres sean «excluidas» [«out of it»].

La primera parte de The Heart of Darkness (193-220) quedó entre los éxitos de "Maga para siempre!" (192), entre los genios literarios de «Noctes Ambrosianae» y la Segunda Parte de "Seventy Years at Westminster" (‘Setenta Años en Westminster’) del Honorable Sir John R. Mowbray, Bart., M. P., cuya primera parte había aparecido en el número de julio de 1898. Las tres obras son en esencia reminiscencias, quedando la ficción de Conrad entre paréntesis a causa del coloquio satírico y una historia sosa que hace referencia a la introducción del Tribunal de Divorcios en julio de 1857. Se recuerda el comentario de E.M. Foster acerca de que el género de la novela "está sujeto por dos cadenas montañosas, ninguna de las cuales se eleva de manera muy abrupta, oscilando entre poesía e historia" (25).

La segunda parte de la ‘novella’ (término para novela corta) se sitúa en el centro de la memoria, «Bygone Days» (461-478), de la Sra. Bagot, y la crítica «Sins of Education» (503-513). La primera obra recuerda a los grandes hombres de la juventud de la Sra. Bagot (Lord Nelson, el Duque de Wellington, Napoleón, George IV, y William III) y se suscribe al mito de la gloria imperial y del heroísmo personal a través de la conquista castrense, el mismo mito que El Corazón de las Tinieblas (The Heart of Darkness) explota en la figura de otro 'gran hombre', Kurtz, quien demuestra con qué facilidad el explorador inteligente y abanderado de la civilización puede convertirse en el explotador codicioso, consumido por su propia soberbia, un punto que las feministas sostienen como la única lección de esta historia patriarcal. Seguramente, en su examen de la historia del siglo diecinueve, la Sra. Bagot apenas podría ser calificada de feminista, puesto que su genio humano es sinónimo del poder y la autoridad masculinos, tal como se muestra en las grandes batallas de las guerras napoleónicas. La última parte del relato está situada entre «el Támesis como río domesticado» ("The Thames as a Game-Fish River") (621-633) y los cuáqueros cristianos («‘Christian’ Quackery») (658 - 668).

Referencias

The Collected Letters of Joseph Conrad. Volume One: 1861-1897. Ed. Frederick R. Karl and Laurence Davies. Cambridge: Cambridge University Press, 1983.

The Collected Letters of Joseph Conrad. Volume Two: 1898-1902. Ed. Frederick R. Karl and Laurence Davies. Cambridge: Cambridge University Press, 1986.

Conrad, Joseph. "The Heart of Darkness." Blackwood's Edinburgh Magazine 165 (22 February, 12 March, and 13 April, 1899): 193-220, 479- 502, 634-657.

Curwen, Henry. "William Blackwood: 'Blackwood's Edinburgh Magazine'." A History of Booksellers, the Old and The New . London: Chatto and Windus, 1873. Rpt. Detroit: Gale Research, 1968. Pp. 199- 233.

Forster, E. M. Aspects of the Novel (1927). Ed. Oliver Stallybrass. Harmondsworth: Penguin, 1990.

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Widmer, Kingsley. "Joseph Conrad." Dictionary of Literary Biography. Vol, 34: British Novelists, 1890-1929: Traditionalists. Ed. Thomas F. Staley. Detroit: Bruccoli Clark, Gale Research, 1985. Pp. 43-82.


Victorian Overview Autores Joseph Conrad

Modificado por última vez el 28 de junio 2008; traducido 21 febrero 2011