El siguiente pasaje pertenece al capítulo 5 titulado el “Portraiture and Knowledge of Character”
El arte de retratar de George Eliot pasó por tres fases principales. En Scenes from Clerical Life < N. de T.: Escenas de una vida clerical >, y Adam Bede < N. de T.: Adán Bede >, su mayor preocupación fue principalmente la de mostrar y reflejar la personalidad de los personajes; tal y como G. H. Lewes afirmó “las sutiles conexiones entre el plano físico y mental” “subtle connections between physical and mental organisation” . En estas primeras obras, George Eliot se basó en la frenología (phrenology ) para crear un retrato físico de sus personajes que proporcionase la suficiente información sobre su forma de ser y su temperamento. Sin embargo, Con Romola ( Romola) y Felix Holt The Radical, < N. de T.: Felix Holt, el radical > la correlación entre el aspecto físico y la realidad de los personajes se vuelve más problemática. Menos influenciada por la frenología y más por Ruskin y Hawthorne, Eliot se preocupó más por la representación de mal y la divergencias entre un a apariencia inocente y una personalidad corrupta. Así, el vacio entre una apariencia estática y una personalidad cambiante se hace normativo en los retratos de Eliot, de modo que en Middlemarch y Daniel Deronda abundan los retratos parciales, descripciones visuales del personaje que son calificadas tan pronto como son dadas. Los retratos se vuelven más inciertos y más complejos a medida que sus obras progresan, y la propia influencia en su obra de la tradición inglesa de retratos se vuelve más ambigua. La gran variedad de significados que encierran sus descripciones, desde un punto de vista moral y psicológico al histórico y sociológico, hace que la forma de retratar de Eliot sea la más rica de cualquier novelista inglés temprano.