[••• = solo en inglés. Traducción de Maya Zalbidea Paniagua. Edición de Asunción López-Varela. El diseño HTML y el formato de >George P. Landow.]

Una de las escenas más potentes en Norte y Sur tiene lugar cuando Nicholas Higgins, el trabajador del textil, visita a Mr. Hale después de que la hija de Higgins, Bessie, muera de tuberculosis (consumption), por el aire de la contaminación industrial (industrial pollution). Aunque Higgins admite que aún cree en Dios, hace una enorme crítica a la religión establecida, la ve como un arma de los patrones de las fábricas contra sus empleados. Como un relativista cultural, Higgins le dice al clérigo:

Como estaba diciendo, señor, me parece que no tendría mucha fe si viviera aquí, si se hubiera criado aquí, y le pido disculpas si empleo palabras incorrectas; pero lo que yo entiendo por fe ahora mismo es creerse los dichos, las máximas y las promesas que hizo gente que uno nunca ha visto, sobre las cosas y la vida que ni uno ni nadie ha conocido. Ahora bien, dice usted que son cosas verdaderas y dichos verdaderos y una vida verdadera. Y yo sólo digo: ¿dónde está la prueba? Hay muchísimos más sabios y montones más instruidos que yo a mi alrededor, gente que ha tenido tiempo para pensar en estas cosas, mientras que yo he tenido que dedicar mi tiempo a ganarme el pan. Bien, veo a esa gente. Su vida es completamente clara. Son gente real. Y no creen en la Biblia, no señor. Pueden decir que sí de boquilla, pero, santo cielo, señor, no me diga que cree que su primer grito por la mañana es «¿Qué haré para alcanzar la vida eterna?», sino más bien «¿Qué haré para llenarme la bolsa este bendito día? ¿Adónde iré? ¿Qué tratos cerraré?». La bolsa y el oro y los billetes son cosas reales, cosas que pueden palparse y tocarse. Son reales. Pero la vida eterna es pura palabrería, muy conveniente para... Le pido disculpas, señor. Usted es un párroco sin trabajo, creo. ¡Bien! Nunca hablaré irrespetuosamente de un hombre que se encuentra en el mismo apuro que yo. Pero le haré una última pregunta, señor, y no quiero que me la conteste, sólo que la rumie bien y la digiera antes de decidirse a catalogarnos a los que sólo creemos en lo que vemos como estúpidos y tarugos. Si fuera verdad lo de la salvación y la vida eterna y lo demás, no en las palabras de los hombres sino en el fondo de su corazón, ¿no cree usted que nos machacarían con ello igual que con la economía política? Se mueren por convencernos de eso. Pero lo otro sería una inversión mucho mejor si fuera verdad (Norte y Su r, 182)

Destaquemos el uso del dialecto local para la caracterización del personaje de Gaskell y su retórica realista. Esta acusación, que demuestra accidentalmente la habilidad intelectual de la clase obrera para el lector de la clase media suena extraordinariamente similar a la de los Evangelicos que él ataca (la mayoría capitalistas del norte que venían de grupos evangélicos y dissenting groups que de la Iglesia establecida (Established Church) lo que llama Wilberforce "cristianos de nombre." Al igual que Higgins, Carlyle, Thoreau, y Ruskin critican su status quo.


Victorian Overview Victorian Authors Elizabeth Gaskell Religous themes and contexts

Last modified 27 marzo 2000; traducido el 23 de decembre de 2013