[Traducción de Esther Gimeno Miró; revisada por Asun López-Varela; diseño HTML, formato, y enlaces por George P. Landow. N. de T.: La traducción de los títulos al castellano ha sido contrastada en diversas bases de datos (ISBN, Biblioteca Nacional de España, etc., por la traductora; en su ausencia se proporcionan los títulos en inglés)


En septiembre de 1896, una vez Rudyard Kipling hubo vuelto de Vermont debido a una fuerte disputa con su cuñado americano Beatty, se llevó a su esposa Carrie y a sus hijas pequeñas Josephine y Ellie a vivir cerca de Torquay, en la costa de Devon. En realidad, el lugar fue elección de Carrie, y Kipling comenzó a inquietarse muy pronto en ese lugar. A pesar de que la casa era grande y luminosa, y de que tenía vistas al mar, su atmósfera era, de algún modo, desagradable. Por ello, en la primavera de 1897, se desplazaron a Londres, donde ocuparon una suite en el hotel Royal Palace, en Kensington. Desde allí, se mudaron al agradable pueblecito de Rottingdean, cerca de Brighton, en la costa de Sussex. Ahí pudieron esperar el nacimiento de su tercer hijo en la North End House, la casa de vacaciones de la tía de Kipling, Georgiana, y su marido, el artista Sir Edward Burne-Jones. Este lugar, recuerda Kipling en Algo de mí mismo (Something of Myself), fue donde pasó sus “últimos días antes de volver a la India, hacía catorce años” [Rudyard, Kipling. Algo de mí mismo. Trad. Álvaro García. Spain: Pre-Textos, 1998.]"very last days before sailing for India fourteen years back" (80; de hecho fue un poco más).

De este modo, Kipling fue a pasar el sexagésimo aniversario de la Reina Victoria en Rottingdean, y a escribir “Recessional” en casa de Burne-Jones:

El día del aniversario, 22 de junio, era gris y con niebla. Después de observar el collar de hogueras que brillaba a lo largo de las colinas [N de T.: se refiere a las colinas de las llamadas Downs situadas al sur de Inglaterra] esa tarde, Rudyard se sentó y resumió sus pensamientos. Dado que éstos se escribieron en una hoja de papel titulada ‘After’ y más tarde titulada “Recessional,” su intención era claramente la de elevar la visión de sus compatriotas ahora que la fiesta había acabado. Pero, una vez más, no quedó satisfecho con los resultados y los tiró. Fue una muestra de respeto por parte de Rudyard el hecho de que, cuando [su tía Georgie] sugirió que los versos deberían, de hecho publicarse, se los envió a [Charles Frederic Moberly] Bell al The Times con una nota que decía: “Hemos estado tocando el cuerno por la luna nueva un poco demasiado para ser hombres blancos, y ya es hora de que espabilemos.” [Lycett 403-5]

The day of the Jubilee, 22 June, was dull and foggy. After looking at the necklace of bonfires glowing along the downs that evening, Rudyard sat down and summarised his thoughts. Since these were written on a sheet of paper headed 'After' and later called 'Recessional', [...] his intention was clearly to lift his countrymen's sights, now that the festivities were over. But once again he was not happy with the results and cast them aside.[...] It was a mark of Rudyard's respect that, when [his Aunt Georgie] suggested that the verses should indeed be published, he sent them to [Charles Frederic Moberly] Bell at The Times, noting, 'We've been blowing up the Trumpets of the New Moon a little too much for White Men, and it's about time we sobered down.' [Lycett 403-5]

En septiembre de 1897, solo unos días después del nacimiento de John, su tercer y último hijo –el único varón de la pareja–, los Kipling se mudaron a The Elms, diagonalmente enfrente de la North End House en la plaza del pueblo. Alquilaron la casa a un propietario de nombre prometedor, Mr Bliss, por la espléndida suma de tres guineas por semana. “Pequeña y no demasiado bien hecha, era barata” [Kipling, Rudyard. Algo de mí mismo. Trad. Álvaro García. España: Pre-Textos, 1998. p. 150] "It was small, none too well built, but cheap," escribió Kipling (81). Además, estaba justo sobre la calle de la Iglesia de St Margaret, donde Burne-Jones había instalado unas bonitas vidrieras para conmemorar el matrimonio de su hija Margaret hacía unos poco años. Aquí, los Kipling se instalaron como parte de una encantadora y extensa familia que a menudo incluía a su primo Stanley Baldwin, el futuro primer ministro, cuyos suegros vivían en una casa (The Dene) que daba a la misma plaza: “El matrimonio Baldwin nos permitió disfrutar de la alegre y joven hermandad de “The Dene” y sus amistades” [Kipling, Rudyard. Algo de mí mismo. Trad. Álvaro García. España: Pre-Textos, 1998. pp. 151]"the Baldwin marriage, then, made us free of the joyous young brotherhood and sisterhood of the Dene, and its friends," escribió Kipling, añadiendo que los primos se llevaran a sus jóvenes familias de excursión en carros de faena y los soltaran “en el corazón sano y seguro de la loma maternal y que merendaran manchándose bien de mermelada” [Kipling, Rudyard. Algo de mí mismo. Trad. Álvaro García. España: Pre-Textos, 1998. p. 152]"into the safe clean heart of the motherly Downs for jam-smeared picnics.” Como dice él mismo, “Fue una época magnífica, en la que era fácil trabajar mucho y bien” [Kipling, Rudyard. Algo de mí mismo. Trad. Álvaro García. España: Pre-Textos, 1998. p. 152] "Those were exceedingly good days, and one's work came easily and fully” (Something of Myself 80-81) .

Entre las obras que ocuparon a Kipling durante la primera parte de su estancia en Rottingdean se encontraban “The White Man's Burden” (publicado a principios de 1899), y Stalky & Cía (Stalky & Co ), sobre los que había comenzado a trabajar en Torquay y publicaría más tarde en 1899.

Sin embargo, la “jubilosa” experiencia de Rottingdean, ya ensombrecida por un ataque de melancolía en 1897 y por de la muerte del tío “Ned” Burne-Jones en 1898, quedó totalmente frustrada durante la primavera del año siguiente. Los Kipling eran grandes viajeros, y su hija Josephine sucumbió a la neumonía tras un tormentoso viaje en barco a Nueva York durante el invierno. El mismo Kipling estaba al borde de la muerte a causa de la misma enfermedad. Volver a The Elms y sus encantadores jardines sin su hija pequeña era casi más de lo que, tanto él como Carrie podían soportar: “El parque municipal es de lo más hermoso. Las calles están vacías y nos acercamos silenciosamente a The Elms para adoptar algún tipo de vida fantasmal. La tía Georgie se reúne con nosotros en la puerta del jardín,”"The village green is most beautiful. The streets are empty, and we come quietly to The Elms to take on a sort of ghost life. Aunt Georgie meets us at the garden gate,” (Birkenhead, 1978: 201) fueron las palabras precisas que Carrie escribió en junio en su diario.

A pesar de que Kipling continuó escribiendo, trabajando por ejemplo en las historias de Precisamente así N. de T. : Esta traducción aparece en los registros de ISBN en castellano; sin embargo nos parece que Cuentos de así fue sería una traducción más adecuada) (Just So Stories) (llamadas de ese modo debido a que su pequeña y difunta hija siempre había querido que le repitieran las historias “así”), y publicando la primera parte de Kim (Kim) en el número de diciembre de 1900 de la revista McClure's Magazine, la situación empezaba a requerir un nuevo comienzo. En vista de que la fama del joven autor le estaba pasando factura en forma de gente de los alrededores de Brighton que miraba embobada “desde coches de dos plantas tirados por caballos” (Smith 16), Kipling decidió que la base inglesa de la familia debía, de ahí en adelante, encontrarse más lejos del alcance público, en un área más aislada del interior de su condado adoptivo. Finalmente en 1902, los Kipling compraron su “propia casa”, Bateman’s, situada en Burwash –al este de Sussex–, la cual continuó siendo su casa durante el resto de la vida de Kipling, y pasó a formar parte del patrimonio nacional inglés tras la muerte de Carrie en diciembre de 1939.

Como hemos apuntado, el periodo de Rottingdean fue bastante breve en la vida de Kipling, a pesar de lo cual, no debería pasarse por alto. Es aquí donde, por primera vez, se ve golpeado por la “magia” ( N. de T. : Kipling, Rudyard. Poemas. Trad. José Manuel Benítez Ariza. Sevilla. Renacimiento, DL, 1996. p. 46) (como la llama en su poema “Sussex” “Sussex”) de afinidad con la tierra inglesa; en otras palabras, se enamoró de la costa de Sussex y de las Downs de Sussex. A raíz de este enamoramiento, y tomando posesión del campo de Inglaterra, adquirió primero varios terrenos en el vecindario, y puso en uno de ellos, una sala de prácticas para el club del rifle al cual subvencionaba. Además, aquí, en Rottingdean, su nombre entró por primera vez en las listas electorales. De su nuevo sentimiento de conexión vendrían algunas de sus obras inglesas más atractivas y quintaesenciales. Como ha afirmado un crítico reciente, “Para Kipling, el encantamiento tiene sus raíces en la tierra, en los lugares que realmente se pueden descubrir y en la gente real del lugar cuyo pasado está profundamente ligado a la localidad” (Hall 309) "For Kipling, enchantment is rooted in the land, in real discoverable places and real local people whose past is deeply embedded in the locality” (Hall 309), y esto no fue algo que empezara en Burwash. En un apunte sobre Algo de mí mismo (Something of Myself ), Thomas Pinney dice que la “preparación de las historias romanas [esto es, las historias sobre la Bretaña romana* en Puck de la colina de Pook /span> (Puck of Pook’s Hill)] . . . retrocede al menos hasta 1897” (258) “preparation for the Roman stories [that is, the stories about Roman Britain* in Puck of Pook’s Hill] ... goes back at least as far as 1897” (258).

El año 1897 fue también el año en el que se confirmaba la categoría de Kipling al recibir éste una invitación para unirse al Athenaeum, bajo la disposición especial del club para personajes distinguidos (Ńy entonces sólo tenía 31 años!). Durante su estancia en Rottingdean, a pesar de la terrible tragedia familiar que sufrió en 1899, la popularidad de Kipling alcanzó nuevas cotas. Para cuando se marchó, estaba a punto de ganar el mayor galardón de todos; el premio Nobel de literatura, que le fue concedido en 1907.

Los peregrinos literarios seguirán encontrando rastros de Kipling en este pueblecito conservado en los límites de las Downs. Los Kipling Gardens, situados al lado de su antigua casa, han sido protegidos del desarrollo y están abiertos al público. Además, el estudio de Kipling allí ha sido recreado en The Grange, una casa también en frente del parque municipal y una vez ocupada por un amigo suyo más joven, el artista William Nicholson. Todo ello es ahora usado, como parte del Museum of Rottingdean Preservation Society [N. de T.: Museo de la sociedad de la preservación de Rottindean), y tiene también una sala dedicada a Burne-Jones.

* Entre estas historias se encuentra “On the Great Wall” (capítulo 6 del libro), una lectura valiosa por su maravillosa descripción del Muro de Adriano.

Fuentes

Birkenhead, Lord. Rudyard Kipling. Londres: Weidenfeld and Nicolson, 1978.

Hall, Linda. “Since Time Everlasting Beyond: Kipling and the Invention of the Time-Slip Story.” Children's Literature in Education, 34: 4 (Diciembre 2003), 305-21. See “texto completo".

Kipling, Rudyard. Something of Myself, and Other Autobiographical Writings, ed. Thomas Pinney. Cambridge: Cambridge UP, 1990.

Lycett, Andrew. Rudyard Kipling. Londres: Phoenix, 2000.

Smith, Michael. ""Kipling's Sussex (2) 'The Elms.'" Visitada el 19 de Noviembre de 2006.

Véase “"The Kipling Society Website” para más información sobre este periodo en la vida de Kipling.

Para acceso a las obras de Kipling en línea (incluyendo Algo de mí mismo Something of Myself.)), ver el estupendo sitio web de Russell Tayler en la Universidad de Newcastle, Australia: Index.


Victorian England Rudyard Kipling Biografía

Última modificación 1988; Traducción 17 febrero 2010