[Traducción de Sandra del Peso, revisada por Montserrat Martínez García y editada por Asun López-Varela. El diseño HTML, el formato, y los enlaces de George P. Landow. En los títulos de las obras no traducidas al castellano, la traductora indica entre paréntesis que la traducción de los mismos es obra suya. En caso contrario, la traductora se basa en las traducciones ya disponibles que figuran en el registro ISBN. Del mismo modo, en lo referente a las citas literarias, la traductora indica las traducciones disponibles en castellano. Aquellos casos en los que no se hace referencia a ninguna traducción previa, aluden a la labor traductora de Sandra del Peso. Se incluye una lista de obras traducidas al castellano.


Sir Walter Scott tenía muchos amigos entre los actores del Teatro Real de Edimburgo: Murray y Charles Mackay del Teatro de Edimburgo, Charles Young, el cómico Charles Matthews, John Kemble y la Sra. Siddons (estos dos últimos los conoció en casa de Lord Abercorn), y sobre todos ellos, Daniel Terry. Cuando en 1819 se creo un fondo para ayudar a los artistas en decadencia, Scott inevitablemente se convirtió en uno de los patrocinadores y fue durante una cena de dicho Fondo, en 1827, cuando él admitió ser el autor de Waverley. (MacLehose)

Aunque sus propias obras teatrales no contaron con mucho éxito, Scott colaboró activamente en al menos una de las adaptaciones, el Guy Mannering de Daniel Terry; además, el actor y productor contaba con el profundo interés de Scott por sus numerosas Terryfications (que era como Scott llamaba a las adaptaciones hechas por su amigo). La obra de Scott que resultó más popular a la hora de llevarla al teatro fue Ivanhoe. Sólo durante el año posterior a su publicación, Ivanhoe se convirtió en el tema de al menos seis producciones diferentes en Londres. En 1952, fue llevado al cine por Richard Thorpe, y otra vez en 1982 por Douglas Camfield; la historia también proporcionó la base para una serie de televisión británica muy popular en 1957-8 protagonizada por el joven Roger Moore. Durante la regencia y posterior reinado de Jorge IV, la brumosa atmósfera de fantasmas, maldiciones, y castillos en ruinas que se pueden ver a lo largo de todas las novelas de Scott las hacían perfectas para ser llevadas al teatro (a pesar de su longitud), aunque el propio Scott no obtenía ningún beneficio económico de dicha popularidad teatral. En 1818, Scott cedió a los ruegos de su amigo y actor Daniel Terry, escribiendo un melodrama titulado The Doom of Devorgril (no publicado hasta 1830). En esta obra, Scott utiliza elementos tan familiares como una familia aristocrática orgullosa pero necesitada (el cual volvió a utilizar, pero con mejores resultados en La novia de Lammermoor (The Bride of Lammermoor) un año después), un fantasma, un tesoro escondido, un par de amantes disfrazados, y un cura crédulo. Lo que aun nos queda de este alegre jugueteo es la famosa canción de once versos The Bonnets of Bonny Dundee . Desafortunadamente, Scott no tenía noción alguna de lo que era posible realizar en escena y de lo que no. Su obra requería determinados efectos especiales imposibles de llevar a cabo. La posterior obra de Scott, Auchindrane ; o, The Ayrshire Tragedy (1830), donde se retoma el tema de la venganza que aparecía en La novia de Lammermoor (The Bride of Lammermoor), era mucho menos teatral que la mayor parte de las adaptaciones hechas por Terry de las novelas de Scott. Entre los dramas escritos por Scott encontramos: Halidon Hill (1822), una obra que estuvo recitando durante dos mañanas de lluvia y por la que recibió 1000 libras, y Macduff’s Cross (1823). Por otro lado, entre los dramas basados en las novelas de Scott, pero adaptados por otras manos tenemos: Rob Roy the Gregarach de Geroge Soane (Teatro Real, Drury Lane; marzo de 1818), El anticuario ( The Antiquary) de Daniel Terry (Teatro Real, Covent Garden; enero de 1820); y El corazón de Midlothian (The Heart of Midlothian) de J. W. Calcraft (Teatro Real, Edimburgo; febrero de 1820). Otros excelentes adaptadores de obras de Scott fueron: W. H. Murray, Isaac Pocock, y Edward Fitzball. La negativa de Scott a escribir para el teatro de Londres queda bien reflejada en esta carta al poeta Southey en abril de 1819:

No puedo soportar el tener que escribir para actores de baja calidad, ignorantes y engreídos, a los cuales debes complacer, ya que tu éxito está necesariamente a su merced.... Además, si esta objeción estuviera fuera de lugar, no creo que el carácter del público en Londres sea tal que uno pueda obtener el menor placer en complacerlos. Una mitad vienen para proseguir con su libertinaje, tan abiertamente que hasta escandalizaría a un burdel. Otra da cabezaditas lejos de su bistec y su vino de Oporto; y un tercero grupo son críticos de tres al cuarto; el glamour, el ingenio y la literatura no hacen aquí alarde de presencia; prefiero, con diferencia, escribir versos para mi honrado amigo Punch y su público. (Citado en The Revels History , volumen. IV de The Private Letter-Books of Sir Walter Scott , del editor Wilfred Partington [1930])

Los lectores de la clase trabajadora del siglo diecinueve en Londres y sus alrededores estaban familiarizados con el trabajo de Scott tanto por la llevada a escena de sus novelas en los escenarios del teatro «Surrey-side" como por las baratas adaptaciones publicadas en pasta de papel en la serie de Standard Plays de Dicks: N°r; 355, Ivanhoe de Fox Cooper (presentado primero en la casa de Astley durante el lunes de Pascua de 1869); N°r; 252, El corazón de Midlothian (The Heart of Midlothian) de Thomas Dibdin (representada por primera vez en el Surrey real en 1819); No 334, Kenilworth de Dibdin (representada por primera vez en los teatros reales de Londres incluyendo el Convent-Garden, en marzo de 1821); y el N° 344, The Bride of Lammermoor de John William Calcraft.

No podemos hablar de las obras de Scott y su puesta en escena, sin mencionar la relación de éstas con la ópera del siglo diecinueve. La opera más popular (y famosa) sacada de una de las novelas de Scott probablemente sea «Lucia di' Lammermore», de Cammarano y Donizetti; y la menos conocida «Festen paa Kenilworth» en danés. Ivanhoe ha sido, casi con total seguridad, la novela de Scott que mas veces a sido llevada a la opera, tratada de un modo notable por Rossini (Ivanhoó), y por W. A. Wholbrück y Heinrich Marschner (Der Templar und die Jüdin). Otras óperas mencionadas por Jerome Mitchell (1977) incluyen a «La Muette de Portici» de Auber (que sólo presenta el personaje de Fenelia sacado de «Peveril of the Peak» («Peveril del Pico»)) y «Die Hochländer» de Holtstein, que es una síntesis de varias de sus novelas.


Victorian Overview Sir Walter Scott

Última modificación el 28 de junio de 2008; traducido el 29 de diciembre 2010