[Traducción de Rebeca Cordero Sánchez revisada y editada por Asun López-Varela. El diseño HTML, el formato, y los enlaces de George P. Landow.]

Aunque los estudiantes de arte, arquitectura y diseño victoriano se atreven debatir confiadamente las fuentes, la importancia y la influencia del movimiento Arts and Crafts (literalmente, «Artes y Oficios»), rara vez llegan a ponerse de acuerdo sobre qué era o quién pertenecía exactamente a este movimiento. Todo el mundo parece coincidir en que A. W. Pugin, John Ruskin y William Morris tuvieron una gran influencia, dotándolo con las siguientes ideas:

También coinciden todos en que el Movimiento Arts and Crafts dio lugar a la idea de Artesanía Artística ("Fine Craft") del los siglos XX y XXI, donde el artista-artesano produce muebles, vidrio, cerámica, joyería, textiles, prendas de vestir y otros tipos de artes aplicadas que los museos, galerías y coleccionistas consideran como una parte más de las bellas artes, o al menos de su misma calidad estética. De hecho, ahora que museos, galerías comerciales y compradores de obras de arte se han entremezclado abandonando la idea de las habilidades individuales del artista como criterio de excelencia exclusivo, la Artesanía Artística ha satisfecho la necesidad de aquellos que aprecian el trabajo minucioso y delicado. La palabra «arte» originalmente significaba «artesanía» o «habilidad", y la palabra «artística» — o «bella» (de Bellas Artes) — aparece ligada conjuntamente con la anterior como medio de elevarlo como un arte liberal análogo a la poesía. Actualmente las cosas han vuelto al punto de partida; o casi.

Los estudiosos del movimiento también están de acuerdo en que el movimiento se inspiró en una amplia gama de objetos culturales histórica o geográficamente dispares y de ideales que van desde Pugin y el medievalismo de Ruskin a los objetos de cerámica y laca de Japón. Hasta aquí, existe consenso. Las dificultades surgen cuando se trata de decidir con precisión qué diseñadores y qué objetos deben ser considerados genuinos de Arts and Crafts. Un problema importante aparece en el hecho de que, como Clive Wainright señala en «El arquitecto y las artes decorativas", el ideal del artífice-artesano como un inspirado artista independiente, idea que forma parte de nuestra cultura contemporánea, anteriormente no encontró acogida porque arquitectos, tales como William Burges, E. W. Godwin, Charles Rennie Mackintosh, F. W. Troup, y Frank Lloyd Wright, y diseñadores importantes, como C. F. A. Voysey y William Morris, diseñaron proyectos que serían producidos por terceros: ellos eran artistas-diseñadores y arquitectos-diseñadores, en vez de artistas-artesanos. En segundo lugar, los diseñadores, incluso algunos estrechamente asociados con el movimiento, diseñaron materiales para la producción mecánica, cuando no de masas. En tercer lugar, los autores no siempre están de acuerdo si los artistas u objetos específicos pertenecen a las Arts and Crafts o al Japonismo o al Movimiento de Estética, en parte porque algunos de los artistas-diseñadores cambiaron y evolucionaron en el transcurso de sus carreras profesionales. Una última dificultad en la delimitación de lo que el término de Arts and Crafts debería significar surge del hecho de que, a menudo, artistas que parecían tener poco en común con este enfoque, trabajaban en proyectos de artistas que sí eran adeptos. Por ejemplo, iglesia anglicana Holy Trinity (Santísima Trinidad) de Sloane Street, en Londres, la cual es conocida como una «iglesia Art and Craft", contiene el trabajo del escultor H. H. Armstead, a quien yo normalmente no asocio con este movimiento.

Sin embargo, algunos puntos sí parecen estar claros. En las últimas décadas del siglo XIX, el arte de la mueblería, que había comenzado con el renacimiento medieval promovido gracias a la obra de Pugin y la de Morris, se convirtió en algo mucho más ligero cuando el estilo japonés deviene su mayor fuente de inspiración, en vez de serlo la Europa medievalistaŠalgo que puede apreciarse claramente en el armario de ébano de E. W. Godwin de 1875, la estantería de C. R. Ashbee de 1895, y los gabinetes de principios de siglo de E. A. Taylor. Además, aunque la figura del artista-diseñador-artesano realmente nunca existió en otras áreas como vidrios, textiles, papeles pintados o metalistería, Arthur and Georgie Gaskin, así como Nelson y Edith Dawson, demostraron que sí se hizo en joyería. En mobiliario se desarrolló más despacio. Pero en definitiva a finales de siglo resulta difícil decidir si se le debe atribuir una obra al movimiento estético Art Noveau, o si el prematuro Art Deco de Mackintosh es parte del Movimiento Arts and Crafts, o bien si se trata de algo que se desarrolló hacia nuevas direcciones.

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