[Traducción de Maya Zalbidea Paniagua revisada por Asun López-Varela. El diseño HTML, el formato, y los enlaces de George P. Landow.] La traductora indica las traducciones disponibles en castellano. Los títulos y las citas de las obras no traducidas son traducción de Maya Zalbidea Paniagua. Las citas al castellano de Joaquín V. González, Rubaiyat de Omar Khayyam; paráfrasis inglesa de Edward Fitzgerald. Versión yuxtalineal de Joaquin V. González. Introducción de Julio V. González. - Buenos Aires: Sopena Argentina, [1942] y de José Castellot (1918). El prólogo de José Juan Tablada. Online en www.archive.org.]

Hoy en día, a Edward Fitzgerald se le recuerda por una sola cosa: tradujo The Rubaiyat of Omar Khayyam , posiblemente el poema de mayor éxito y popularidad en inglés. Sin embargo, a mí me parece que su vida es más interesante que su poesía. Fue siempre rico, nunca tuvo que trabajar (jamás). Sin embargo, hay algo redolente en su vida, propio de la Inglaterra victoriana rural, y cualquiera que esté interesado en el tema debería leer su amplia biografía. Me mantengo fiel a la de A C Belson de 1905, dado que él sentía una cierta afinidad por Fitzgerald y en mi opinión, fue quién llegó a comprenderle mejor.

Edward FitzGerald nació con el nombre de Edward Purcell, en 1809, en Suffolk. Sus padres eran primos hermanos, ambos anglo-irlandeses. John Purcell era descendiente de Oliver Cromwell; su esposa de los Condes de Kildare. En 1818 ésta recibió una cuantiosa herencia, convirtiéndose en la más rica de los dos, por lo que Purcell puso todo a su nombre (algo que a Edward nunca le gustó). Entre los dos poseían estados en Lancashire, Suffolk, Sussex, Northamptonshire, e Irlanda. Tuvieron ocho hijos, Edward fue el séptimo.

John FitzGerald (nacido con el nombre de Purcell) era miembro del parlamento de Seaford en Sussex. Por lo visto era un poco irresponsable y al final sus locuras le llevaron a la ruina. Como Benson nos cuenta, su mujer era espléndida y majestuosa, de rostro altivo, nariz aguileña y labios finos. Era tal estrella en la sociedad londinense, que a penas vio a sus hijos durante su etapa de crecimiento en una mansión jacobina, en un estado de los FitzGerald cerca de Woodbridge, Suffolk. Escritores posteriores a Benson consideraron que el origen de su excentricidad provenía de una infancia infeliz — los azotes, la ausencia de su fría e imperiosa madre — así como su homosexualidad (en una época en la que tenía que ser negada o escondida). Benson, como era compatriota victoriano y también gay, no estaba de acuerdo — o al menos no se le ocurrió en un principio. Todo lo atribuía a su mal genio. Afirma que tuvo una niñez feliz, llena de vivencias y aventuras. Conoció París, le encantaba el mar, el teatro, los libros, y el campo, las extensas tierras que poseía su familia. Hizo amigos durante toda su vida; tanto al principio como al final. “Soy un amigo juerguista” “I am an idle fellow,”dijo hablando de sí mismo años después. ”al que le dan ataques de sentimientos afeminados; y creo que mis amigos son como mis amores” “of a very ladylike turn of sentiment: and my friendships are more like loves, I think.”

Empezó a hacer amigos desde pequeño en Woodbridge en el río Deben. El comandante Moor era un hombre robusto de la armada India que llevaba un sombrero varias tallas más grande que la suya y un bastón de madera de la HMS Royal George (N. de T.: Uno de los primeros navíos construidos para la armada británica entre 1750-1790). Siempre estaba disponible para dar paseos con el joven. Compartían un cierto deleite por el dialecto de Suffolk. El comandante coleccionaba dioses orientales. Squire Jenny (N. de T.: el término ‘squire’ se traduce por escudero en los textos medievales; posteriormente se convirtió en un título nobiliario inferior al rango de caballero; posiblemente aquí sea el equivalente a colaborador o ayudante; en Estados Unidos se emplea frecuentemente al referirse a abogados relacionados con los tribunales de justicia; en el Reino Unido, sobre todo en el idiolecto ‘cockney’ de Londres, se emplea como sinónimo de ‘pal’ o ‘mate’, es decir, compañero), era bajito y tenía las orejas muy grandes. Era uno de los típicos excéntricos victorianos que dejaba que la nieve entrara de golpe por la ventana, la dejaba siempre abierta y se formaban montones de nieve por los suelos, que no tenían ni alfombras. Su hermana limpiaba la casa, pero sin esmerarse demasiado.

En 1818, dejó de utilizar el apellido Purcell y le mandaron a estudiar a la escuela primaria Eduardo VI en Bury St Edmunds. James Spedding, el que editó posteriormente las obras de Bacon, estuvo allí. Fueron amigos toda la vida. En 1826 fue al Trinity College, Cambridge (imagen victoriana). Thackeray estuvo allí. Hacia el final de su vida Thackeray dijo que FitzGerald había sido su mejor amigo y al que conocía desde hacía más años — a pesar de que fuese extremadamente extrovertido (al final sólo fue capaz de escribir en lugares públicos) mientras FitzGerald era todo lo contrario. Un año o dos después FitzGerald conoció a los tres Tennyson. Antes de su muerte le preguntaron cual había sido el amigo al que más había querido, Alfred Tennyson respondió: “Sin duda, mi viejo amigo Fitz” "Why, old Fitz, to be sure.”

En la universidad comenzó a ser un diletante (N. de T.: persona que disfruta con el arte, bien como profesional o como aficionado) y siguió siéndolo a lo largo de su vida, dedicándose a la alfarería, interesándose, aprendiendo y entregándose a todo lo clásico: la acuarela, la música, la poesía, sin ningún método objetivo. Solía ir desarreglado, despeinado y mal vestido. Cuando su madre le llamada desde su carruaje; (N. de T.: en inglés ‘coach and four’ es un carruaje tirado por cuatro caballos) no tenía botas que ponerse para salir con ella. Era una persona muy pudiente (Carlyle comentó que le prestó por lo menos trescientas libras a Tennyson por aquel entonces). En cuanto se licenció, empezó una vida sin rumbo: fiestas, visitas, viajes, desayunos, teatro. Estuvo en París con Thackeray, se suponía que él no debía estar allí, mintió al respecto.

En aquélla época dos nuevas amistades le llevaron por el camino de la amargura y de los conflictos hasta llegar a límites insospechados. William Browne era de Bedfordshire, y como el compañero de Housman, Moses Jackson, era un hombre campechano, el tipo de hombre al que le interesa la caza y la pesca. Bernard Barton trabajaba en un banco en Woodbridge; era cuáquero, poeta y coleccionista de arte tenía dos Cotmans (N. de T.: las acuarelas de John Sell Cotman eran famosas). Era amigo de Lamb y Southey, y era más mayor que FitzGerald, que tenía más o menos la misma edad que su hija, Lucy. Lo cual provocó problemas en el futuro. En 1835 Tennyson y él se reunieron con Spedding en la casa de sus padres, en Bassenthwaite, en el Lake District. Según él, Tennyson era demasiado irascible como para visitar a Wordsworth, que vivía cerca de Grasmere. (El hermano de Wordsworth, Christopher, era profesor en Trinity).

Por aquél entonces, en 1837, FitzGerald se estableció permanentemente en Suffolk. Su padre acababa de comprar Boulge Park, al lado del río Deben. En ese terreno FitzGerald se hizo con una posada con dos habitaciones (N. de T.: un ‘lodge’ se utilizaba como alojamiento esporádico de amigos en la temporada de caza). Tenía un busto de Shakespeare, un perro, un gato, un ‘Beauty Bob’ (un loro), y dos sirvientes: un viejo soldado que había servido en Waterloo, y su mujer, que era consumidora de rapé (N. de T.: tabaco para esnifar, una práctica muy de moda en la época). Y además un barril de cerveza. El lugar era un caos total, y él iba por ahí sin afeitarse y con aspecto desaliñado. "¿Qué iba a llegar a ser en este mundo?" > se preguntaba Spedding "What will become of him in this world?" Spedding asked.

La costa de Suffolk es lisa y el río Deben tiene mucho oleaje, llega hasta Woodbridge, aunque esté a dos mil seiscientos metros del mar. (El nombre de “Woodbridge” se refiere más al bosque que a la madera). En los siglos XVI y XVIII era un puerto de construcción de barcos. En la época de la reina Victoria era un remanso, que debía ser visitado por falúas del Támesis y yolas con cargamento de grano para el molino de agua. En 1859 las vías del tren llegaron a la ciudad, pero hasta ese día no era fácil llegar hasta allí.

George Crabbe había sido el poeta del siglo XVIII de esa costa, y su hijo, también llamado George, era el vicario de Bredfield. Era otro excéntrico más. "De naturaleza noble, inquieto...y dado a emociones repentinas y violentas,” . “Noble-minded, rash. . . . and liable to sudden and violent emotions,” nos cuenta Benson de él. Sus hijas le vaciaban los bolsillos antes de permitir que derrochara todo su dinero. En seguida se convirtió en otro gran amigo. Se dice, aunque parece improbable, que FitzGerald le pidió matrimonio a su hija mayor. Si lo hizo, ella dijo que no, no obstante, la hija estuvo a su lado cuando murió, en 1883, en la casa de su padre. Aquello, sin embargo, fue cuarenta años después.

Mientras tanto continuó pasando los veranos un poco a la deriva durante los siguientes diez años (un patrón que se repetiría a lo largo de su vida en espacios de diez años). La mayoría de los veranos los pasó con Browne en Bedfordshire. Una vez visitó Dublín con él para ver a los primos de Purcell y conocer a la novelista Maria Edgeworth (en Edgeworthtown) cuyo hermano había conocido en Cambridge. En Londres, una vez se dio una vuelta con Dickens, Thackeray, y Tennyson; los cuatro iban en el mismo carruaje.

En 1842 conoció a Carlyle. Carlyle había estado recientemente con Dr Arnold en el campo de batalla de la guerra civil en Naseby en Northamptonshire investigando a cerca de su libro, Cromwell. El mismísimo Cromwell, era uno de los ancestros de FitzGerald, y por eso, el padre de FitzGerald tenía en su poder el estado donde la batalla tuvo lugar en 1645. Elevó un obelisco para marcar el sitio donde tuvo lugar la sangrienta batalla. Desgraciadamente lo pusieron en un lugar equivocado, Carlyle y Arnold se emocionaron al ver el espacio en el que Cromwell “costados de hierro” [N. de T.: A Cromwell le pusieron el apodo “Ironsides”, literalmente “costados de hierro”) y los caballeros del Príncipe Rupert se suponía que habían cabalgado, cuando en realidad, no había sido así. FitzGerald les obligó a cambiar el obelisco de lugar señalando el verdadero sitio, al hacerlo desenterraron huesos de mosqueteros y escuderos caídos en la batalla. “En los intervalos de la tarea” "In the intervals of the task,” escribe Benson, “leyó las Georgias, y observó a los caballos andando con pasos pesados y moviéndose en los campos de las cosechas, ascendiendo hacia los senderos con sus preciosas tapicerías de brionias y campanillas””“he read the Georgics, and watched the horses plodding and clanking out to the harvest-fields, up the lanes with their richly twined tapestries of briony and bind-weed.”

Fue por aquel entonces, también, cuando Fitzgerald, agnóstico de toda la vida, se acercó al cristianismo. Su hermano mayor, John, cuya excentricidad rozaba la locura, era un ferviente evangelista muy dado a amenazar a la gente del pueblo con el eterno terror. Su amigo, el Reverendo Matthews de Bedford, era un predicador evangelista que tenía bastante poder. Al igual que Wesley y Bunyan, rezaba al aire libre, tocando la trompeta para atraer al gentío. A veces bautizaba conversos en un lago que vertía sus aguas en el canal cerca de Naseby. “Sus sermones” "His sermons,”, confesaba FitzGerald, “me llegaban al alma”, ” "shook my soul.”" . Pero el efecto no duró por mucho tiempo.

En 1846 una nueva amistad le marcó de verdad y por mucho tiempo, fue con el hombre que le introdujo en la cultura persa y el Omar Khayyam. Edward Cowell era el hijo de veinte años de un comerciante de maíz de Ipswich. Benson dice de él que era tímido, divertido, modesto, sencillo, y profundamente religioso. Se casó en privado con una mujer mayor que él. Hablaba español, sánscrito y farsi (o persa, como se le llama generalmente). FitzGerald visitó a los Cowells en Ipswich, allí solían sentarse a conversar en el jardín (con su pino araucana y un camino que llevaba hasta un molino) leyendo español, persa y griego. Cowell escribía poesía, FitzGerald la criticaba. Cuando se mudó a Oxford, Cowell se encontró un manuscrito con versos de Bodleian de Omar Khayyam escritos en tinta de color púrpura oscuro, en papel amarillo, con polvo de oro. Le dio el manuscrito a FitzGerald. Toda su fama estuvo atada a aquel poema, aunque en teoría no hizo nada con él durante otros diez años. De hecho, Benson sugiere que por culpa de los traumas de 1850 — la peor década emocional de FitzGerald — no pudo escribir absolutamente nada en aquélla época. Su bibliografía es corta; diez obras en total (sin contar las reimpresiones y revisiones) seis de las cuales salieron a la luz entre 1849 y 1859. Los poemas y cartas de Bernard Barton fueron publicados en 1849. Euphrenor (su único trabajo original; un diálogo platónico entre estudiantes de Cambridge, famoso en su día sólo por el pasaje púrpura del final) salió en 1851. Polonius: a Collection of Wise Saws and Modern Instances (N. de T.: Polonius: Una colección de sabias sagas y ejemplos modernos) (pasajes de escritores como Bacon, Newman, y Carlyle) en 1852. Seis obras del español Calderón, 1853. Salaman and Absal de Jami ( el volumen también incluía Bird Parliament de Attar) del persa, 1856. Y sobre todo El Rubaiyat de Omar Khayyam ( The Rubaiyat of Omar Khayyam)

Justo antes de que Barton muriera, en 1849, FitzGerald prometió cuidar a su hija, Lucy. Ella lo entendió como si fuera una propuesta de matrimonio. âsa no era la intención de FitzGerald , pero como era tan inseguro como siempre, no lo dejó nada claro. Como de costumbre aplazó la decisión, durante seis años esta vez. Mientras tanto, las excavaciones de carbón en las minas de su padre en el estado de Lancashire terminaron arruinándole del todo en 1851 y también a Squire Jenny, que había invertido con él. Ambos ancianos murieron a los pocos meses. Los antiguos bosques de Squire Jenny fueron talados para poder pagar sus deudas. FitzGerald dejó de recibir una pensión, pero, dado que su madre siempre había sido la más rica de sus padres, no le afectó demasiado. Quizás unos ingresos temporales le indujeron a aceptar casarse con Lucy porque no podía permitirse pagarse una pensión. No obstante, la boda tuvo lugar cinco años después.

Incluso cuando las cosas no iban demasiado mal (FitzGerald nunca pasó una mala racha). Su hermano John, el evangélico, heredó Boulge. Para alejarse de él FitzGerald se mudó a unos pocos kilómetros en un albergue con un granjero, llamado Job Smith, en Farlingay Hall. Eran solo cinco personas: Job, su mujer y su hijo, y una criada que a la que se le cayó una vez la tetera al hacer una reverencia por la mañana. FitzGerald estaba bastante satisfecho. Se compró un barco. Carlyle se ofreció a quedarse con él. “Espero llegar a Farlingay no más tarde de las cuatro” ” "I hope to get to Farlingay not long after four o'clock,” escribió, “y tomarme un buen trozo de cordero a la hora adecuada y fumar una pipa: no, no, podría incluso bañarme al atardecer si hubiera agua en el mar” ” :"and have a quiet mutton chop in due time and have a ditto pipe or pipes: nay, I could even bathe if there was any sea water left in the evening.”

En 1854 su madre murió dejándole un ingreso de cerca de mil libras al año en la época en la que se podía mantener una familia con cien. Dos años más tarde los Cowells embarcaron a la India donde habían quedado con un profesor de historia, y el aplazado matrimonio con Lucy tuvo lugar en Chichester seguido de una luna de miel en Brighton y la domesticidad en la valle Great Portland en Londres. La nueva señora FitzGerald quería convenciones, fiestas con cenas, tarjetas de visita y majestuosos paseos por el parque. Su marido era excéntrico hasta la médula. Se separaron en la primera quincena, después intentaron vivir juntos en una casa con vistas al Regent Park. FitzGerald estaba profundamente deprimido pero evitaba el conflicto. Más tarde lo intentaron en Yarmouth, después FitzGerald se rindió — nunca volvió con ella. (Años después se encontraron en Lowestoft, pero él estaba demasiado avergonzado como para hablar). Ella tenía una pensión y finalmente se asentó en Croydon, entonces un pueblecito fuera de Londres. “La culpa es mía”” "I am very much to blame” , dijo después, “tanto por haber tomado una decisión tan estúpida como por no haber tenido la voluntad de haberlo hecho mejor cuando era posible...Ella nació para gobernar,” "I am very much to blame,” he said later, "both on the score of stupidity in taking so wrong a step, and want of courageous principle in not making the best of it when taken. . . . She was born to rule,” añadió.

Cuando tenía cuarenta y tantos sus amigos estaban envejeciendo. Crabbe murió, probablemente de un derrame cerebral, en 1857. William Browne (quizás el hombre al que más quiso) fue atropellado por su caballo cazando. FitzGerald fue a Bedfordshire pero al principio la aprensión le echó para atrás al verle. Cuando lo hizo, Browne a penas podía hablar o mover sus manos. Murió después de nueve semanas de agonía paralizante.

Fue en 1857 cuando regresó a Omar Khayyam y su Rubiayat. El español de FitzGerald era flojo y su persa aún peor. Sin Cowell nunca podría haber llegado a hacerse la traducción. Le preguntó por correo en India y dijo: “Nunca estoy seguro de si estoy dando en el blanco” (“ I am not always quite certain of getting the right sow by the ear”). Tenía una lista de preguntas mientras trabajaba durante el día. En 1859 el libro estaba listo. Primero ofreció algunos versos escogidos para Fraser (la revista dedicada a la lectura familiar). El editor, John Parker, guardó el manuscrito durante un año entero sin responder. Entonces FitzGerald imprimió doscientas cincuenta copias, anónimamente, enviándolas todas a la librería Bernard Quaritchs bookshop' en Londres. Quaritch no vendió ni una sola copia en dos años hasta que las colocó en la caja de los peniques fuera de la tienda, en la calle. Un hombre llamado Whitley Stokes compró dos para Rossetti y Richard Burton, el orientalista y explorador. Rossetti compró algunas para Browning y Swinburne.Swinburne los compró a Burne-Jones y George Meredith. Al mismo tiempo, Ruskin cogió una copia. Escribió al escritor desconocido: “Ni siquiera sé quién eres pero te ruego con toda mi alma que traduzcas algo más de Omar Khayyam.” "I do not know in the least who you are but I do with all my soul pray you to find and translate some more of Omar Khayyam.” Parece ser que le pidió a Burne-Jones que distribuyese la traducción, aunque por supuesto B-J no sabía más del autor anónimo que él mismo. (Nadie, por lo visto, pensó en preguntarle a Quaritch.) El manuscrito fue entregado doce años después.

Con el paso del tiempo el Rubaiyat se convirtió en la traducción mejor vendida de un poema, posiblemente el poema más vendido en inglés. La fama del club de Omar Khayyam se extendió por toda Inglaterra (y también por América). Conan Doyle, Edmund Gosse y Arthur Pinero pertenecían al mismo, en Londres. Eran lugares animados, sin lugar a dudas, Chesterton pensó que el libro era infame. Se dice que Browning escribió “Rabbi Ben Ezra” como respuesta al poema. A finales de los años 50 los jóvenes se lo sabían de memoria. Es “salvaje, en contra del destino” (“ Savage against Destiny”) había dicho FitzGerald. “El epicureismo está en su pathos” (“Epicurean in its Pathos”) Es lo que todo el mundo sentía en el fondo de sus corazones — convertido en música. Benson lo consideró la más hermosa expresión de agnosticismo y epicureismo.

No cambió la vida de FitzGerald. En 1860, con cincuenta y uno, se mudó a la habitación encima de la tienda de un fabricante de pistolas en el mercado de Woodbridge. Job Smith se mudó a Sutton Hoo, allí nadie le conocía. Un barco de enterramientos anglosajón sería encontrado setenta años después, en 1930. FitzGerald se compró un yate llamado The Scandal [N. de T.: El Escándalo> (producto principal en Woodbridge), maravillándose por como su capitán nunca paraba excepto para sonreír al padre de sus gemelos. Decía que le gustaba el mar, porque el país que le rodeaba era el cementerio de sus amigos, y la nueva generación de terratenientes estaban destrozando el paisaje para ganar dinero. Navegar a Aldburgh era su viaje preferido. Aún deleitado por el discurso de la gente del pueblo: un marinero dijo que su barco "iba como un violín y “tan tranquilo como un reloj” después de la tormenta (“a sailor said of his boat” and "all is calm as a clock" after a gale had dropped)

En 1884, el año antes de llevar a cabo la traducción de Æschylus [N. de T.: Esquilo>(anónimamente como la mayor parte de su trabajo), se compró una casa en una granja cerca de Woodbridge, y después, como de costumbre, la dejó vacía durante diez años, exceptuando los trabajadores que añadieron habitaciones y paredes y las cerraron a su antojo. Se plantaron seis hectáreas de bosque. Aquél año hizo un amigo de Lowestoft, un pescador llamado ‘Posh’ Fletcher. “Es el mejor hombre que he conocido”, "This is altogether the Greatest Man I have known,” dijo de él, idealizándole como líder del modelo anglosajón más refinado. “Debo confesar que era un hombre”, “A man,” añadió FitzGerald “de sencillez de espíritu, justo y tierno por naturaleza, el caballero más leal" (“of simplicity of soul, justice of thought, tenderness of nature, a gentleman of Nature's grandest type" "It must be confessed”) había dicho Benson que “se ha desperdiciado gran cantidad de sentimentalismo en este león de mar” (“ that a good deal of sentimentality was wasted over this sea-lion.”) FitzGerald le construyó un lugre para arenques, The Meum and Tuum.

Su hermano, John, aún profesor de Boulge, se hizo cada vez más extraño y más ferviente en sus sermones. Tenía un reloj en cada habitación y llamaba a su ayudante de cámara cuando quería saber la hora. Pero Cowell, entonces profesor de sánscrito en Cambridge, había vuelto de la India y su amistad se reanudó. En 1870, el impulso que había movido su vida se desvanecía. Le diagnosticaron una enfermedad de corazón que podría sobrevenirle en cualquier momento. Su viejo amigo Spedding finalmente le llevó su obra a Bacon. Dijo: “Siempre he considerado la vida del viejo Spedding como una de las más desperdiciadas que conozco”. (“ I always look upon old Spedding's as one of the most wasted lives I know,” he said)

No todos sus amigos fueron del género masculino. Le encantaba la actriz Fanny Kemble (1809-1893) , también le fascinaban sus actuaciones en el escenario. El afecto era mutuo; en 1875, cuando los dos tenían sesenta y seis, ella escribió un artículo para el Atlantic Monthly tan extenso que él pegó unos papeles sobre los peores párrafos. En aquélla época, impulsado por el desalojo de su casa, se mudó a su granja. Su casero Mr Berry, se comprometió con una viuda. “Al viejo Berry ahora hay que llamarle chaperón” observó (“ Old Berry would now have to be called Old Gooseberry,” he observed;) (N. de T.: En el original “Gooseberry” significa chaperón, es decir, la persona que acompaña a una joven como una carabina). La viuda lo oyó y tuvo que irse. El día del desalojo ella exclamaba al pie de las escaleras: “┴Sé firme, Berry! ┴Recuerda lo que te llamó!” (“ Be firm, Berry! Remind him of what he called you.”)

En la casa de la granja, se instaló en el recibidor del piso de abajo, separado por dos puertas correderas. El órgano, que él era capaz de tocar de memoria, sin partituras, estaba en la entrada. El salón era su biblioteca. El resto de la casa, con habitaciones añadidas, estaba amueblada y abierta a todas horas para sus sobrinas, aunque rara vez le visitaban. Por entonces le gustaba seguir sus costumbres. Benson afirmaba de él:

Las costumbres de Fitzgerald eran muy sencillas; su único plan de acción era hacer lo que le placiera, y que no le molestasen. En los últimos años había dado paseos por el campo, pero en los tranquilos días en Woodbridge o Lowestoft pasaba la mañana leyendo algún libro o revisando papeles, escribiendo cartas tranquilamente; hacia recorridos mirando las flores y los árboles, escuchando las voces de los pájaros, hablando con sus conocidos, que eran gente sencilla. A veces montaba en barco, y charlaba con los barqueros. No tenía horario fijo de trabajo, lo hacía cuando le apetecía. Tenía un montón de libros desordenados por todas partes; no tenía una biblioteca enorme, aunque sí unos cientos de volúmenes, y le encantaba hojearlos por diversión. A veces, si le apetecía, llamaba a un vecino; cuando regresaba a casa tocaba el órgano o cantaba para sí mismo. Después volvía otra vez a sus libros, y antes de que se le cansara la vista, leía, fumaba su pipa y se iba a dormir.

Cuando perdió la vista, un chico del pueblo empezó a leer para él todas las tardes. Benson escribe: “Aquí se sienta durante el mes más seco, anciano, ciego, esperando la lluvia mientras lee para él un chaval del campo, deseando que llegue la lluvia” (“ Here he sits, in a dry month, old and blind, being read to by a country boy, longing for rain.”) (En “Gerontion” T. S. Eliot convirtió estas líneas en:"Aquí estoy, soy un anciano en un mes seco/un chico lee para mí, mientras esperamos a que llegue la lluvia". (“ Here I am, an old man in a dry month/Being read to by a boy, waiting for rain.”). Se sentaba junto al fuego con una bata, con zapatillas de andar por casa, con un sombrero de copa (del que sacaba ocasionalmente un pañuelo de seda roja), una caja de rapé en la mano, acariciándose la barba con un abrecartas. Tennyson fue a visitarle con su hijo, en 1876. Pensando que estaría incómodo en la vieja casa de la granja FitzGerald le alojó en el hotel Bull de la plaza del mercado en frente del Shire Hall. No se habían visto en veinte años desde que había cesado de ser un poeta y se había convertido en un artista. Tennyson, como respuesta, le escribió un poema con mucho cariño, publicado en “Tiresias”, a cerca de él sentado bajo el manzano de su jardín.

Las cosas parecían cerrarse en torno a él. En 1879, su hermano John murió. Lo que quedó de los estados de su padre en Lancanshire y Suffolk fue finalmente vendido por la familia. Sólo bebía té, era casi vegetariano (por cortesía comía carne en las casas de otras personas). En su casa vivía a base de manzanas, peras, pan, a veces un nabo, queso y arroz con leche. El té era su comida preferida, al menos en compañía, con pan y mantequilla del campo. Fumaba en una pipa de barro, una Churchwarden (N. de T.: pipa característica por su larga cánula o boquilla y su pequeña cazoleta en comparación con otros tipos de pipa) que rompía en pedazos después de usar. Le encantaban los colores, las cortinas llamativas y las alfombras, las mariposas, las polillas y los pájaros. Conservó durante años una fregona multicolor como si fuera una especie de ornamento escultural. Amaba el canto de los pájaros (excepto el del ruiseñor, del que pensaba que debería estar en la cama como todo el mundo), “el sonido de las campanas de la iglesia, el viento entre los árboles, el sonido de las cuerdas, el afilado silbido del mar” (“ church bells, the wind in the trees, rattle of ropes, the sharp hiss of the sea.”)

Era un hombre alto y desarreglado que llevaba ropa suelta color azul marino. Cuando hacía calor llevaba sus zapatos al hombro sujetos con un palo. Una mujer observó que parecía un hombre orgulloso, pero no lo suficientemente orgulloso como para llevar sus botas a reparar al zapatero. No era popular entre la gente de su región que le consideraba ligero de cascos o chiflado. También podía ser un cascarrabias, malhumorado, gruñón, intolerante a que intentaran cambiarle sus costumbres, irascible, e incluso displicente. Podía resultar incluso hiriente. El rector le preguntó una vez por qué no iba nunca a la iglesia. “Señor”, le contestó FitzGerald, “es posible que usted piense que un hombre no ha llegado a mis años pensando en estas cosas. Creo que puedo decir que he reflexionado sobre ellas detenidamente. No hace falta que vuelva a visitarme.” (“ you might have conceived that a man has not come to my years without thinking much on those things. I believe you may say that I have reflected on them fully. You need not repeat this visit”) En otra ocasión invitó a cenar al librero local. Cuando el hombre llegó, FitzGerald le despidió en la puerta: “le vi ayer”, escribió la mañana siguiente, “pero me encontraba indispuesto para estar acompañado, y nadie debía molestarme.” (“ I saw you yesterday,” he wrote next morning, "but I was not fit for company, and felt that I could not be bothered.”)

Fue un hombre activo hasta sus últimos días. Tenía bronquitis, pero cuidaba su jardín, tocaba el órgano y ocasionalmente zarpaba al mar en el barco de otras personas. Su traducción de Sófocles (╬dipo) salió en 1880 y 1881. En 1883 publicó su último libro Readings from Crabbe, [N. de T. Lecturas de Crabbe>. El verano anterior, en 1883. sus sobrinas compartieron su casa en la granja. En una carta con la fecha del 12 de junio dice que al día siguiente iba a visitar al último George Crabbe, el nieto del poeta. Murió en la cama en la casa de su amigo en la madrugada del día 14. Las palabras de su tumba en Boulge recitan: “Es él quien nos ha hecho y no nosotros mismos” "It is He that hath made us, and not we ourselves.” Curioso epitafio para un agnóstico.

FitzGerald era un hombre que disfrutaba de las cosas sencillas de la vida; viñetas y vislumbres, impresiones. Las inmensas, como las obras de Milton, Browning o Thackeray eran demasiado para él. En la música prefería a Handel, sencillo pero magnífico. Tenía un gran sentido del lachyrmae rerum — lágrimas para ciertas cosas, la tristeza de las cosas, “el infinito dolor del mundo” (”he endless pathos of the world.”) Su gusto por las cosas pequeñas y por el dolor-la mirada de la luz del sol sobre una hoja, captada y después desaparecida-se estropeaba bajo la conciencia de que no podía durar. No era propenso al sufrimiento, creía Benson, y por eso no era capaz de escribir una poesía realmente valiosađexcepto una vez, en El Rubaiyat cuando se enfrenta a la oscuridad bajo la vida. Benson dice que FitzGerald leía para matar al dolor.

Benson también afirmó que tenía capacidad para la poesía lírica pero no para las palabras. Si no parece poesía natural lo que escribía, cómo las escribía se encuentra frecuentemente en sus cartas. Una carta de junio a Cowell describe el verdor fuera de la ventana de su cuarto, el olor del heno, el sonido de la guadaña en el asperón, y las rosas falleciendo. Su sentimiento hacia las cosas era profundo. Aquí hay tres citas de cartas de sus amigos, la primera es de 1842:

Cojo rábanos para desayunar por la mañana: con ellos me llega el sabor de la tierra que trae consigo todas las delicias de los jardines en mi alma, y casi hace que mis ojos se llenen de lágrimas.” (“I get radishes to eat for breakfast of a morning: with them comes a savour of earth that brings all the delicious gardens of the world back into one's soul, and almost draws tears from my eyes.”

Los árboles murmuran un continúo suave coro al solo del discurso de nuestras almas. (“The trees murmur a continuous soft chorus to the solo which my soul discourses in.)

No hay ningún mar como el de Aldurgh. Habla conmigo. (There's no sea like the Aldburgh Sea. It talks to me).

Sospecho que algún fruto podría haber dado de todo esto, si hubiera tenido la voluntad de trabajar en ello. Quizás su casa espiritual no era la Inglaterra victoriana, sino la Persia del siglo XII. O más bien el Japón del siglo diecisiete, cuando podemos verle como un poeta de haijin o haikus “a lo largo del camino hacia una lejana provincia” (in a "road to a far province.”) Aunque, en realidad, es difícil imaginarle lejos del ambiente rural de Suffolk, irascible ante el sonido del reloj de la torre de Woodbridge: “Oh, ¿a dónde ha ido mi asistente? cada quince minutos de cada lento día en el campo”. (“ Oh, where is my soldier laddie gone?" every fifteen minutes of every slow country day.).

Material relacionado

Referencias

Benson, A C. Edward FitzGerald.. Londres: MacMillan, 1905.

FitzGerald, Edward.Rubaiyat of Omar Khayyam, edited with an introduction by Dick Davis. Londres, Penguin: 1989.

FitzGerald, Edward. Rubaiyat of Omar Khayyam. Project Gutenberg texto de First Edition)

The Rubaiyat of Omar Khayyam. translated by Peter Avery and John Heath-Stubbs. Penguin. Londres. 1979


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Modificado por última vez el 16 de febrero de 2008; tradicio 13 de marzo de 2010