[Traducción de Sandra del Peso, revisada por Montserrat Martínez García y editada por Asun López-Varela. El diseño HTML, el formato, y los enlaces de George P. Landow. En los títulos de las obras no traducidas al castellano, la traductora indica entre paréntesis que la traducción de los mismos es obra suya. En caso contrario, la traductora se basa en las traducciones ya disponibles que figuran en el registro ISBN. Del mismo modo, en lo referente a las citas literarias, la traductora indica las traducciones disponibles en castellano. Aquellos casos en los que no se hace referencia a ninguna traducción previa, aluden a la labor traductora de Sandra del Peso. Se incluye una lista de obras traducidas al castellano.

Un Puñado de Novelistas Románticos

La época romántica, ha sido fechada de diferentes formas, o bien desde 1797 (con la publicación de Wordsworth y las Baladas Líricas de Coleridge) hasta 1837 (la subida al trono de la Reina Victoria) o bien desde 1789 (el estallido de la Revolución francesa) hasta 1832 (con la aprobación del proyecto de ley de la Primera Reforma británica), produjo una poesía lírica excepcional, un drama mediocre, y un puñado de novelistas que agradaban al público. Entre dichos novelistas se encontraban María Edgeworth, Anne Radcliffe, y Matthew G. Lewis "El monje", ninguno de los cuales son, actualmente, leídos salvo en las principales universidades inglesas. Es cierto, que otra novelista de este mismo período, Mary Shelley, es ampliamente leída, pero sólo por su primer trabajo, Frankenstein (una obra de un ingenio sin igual). En el siglo diecinueve, la estrella de Jane Austen no brilló ni con la mitad de fuerza de lo que lo hizo la de Sir Walter Scott, quien supo combinar hábilmente la historia europea (la cual continuaba siendo un tema adecuado para el estudio de mentes adultas y masculinas) con una narrativa picaresca y divertida. Mientras otros escritores del siglo diecinueve a menudo se dirigían hacia grupos de lectores selectos, las novelas de señor Walter Scott siguieron ofreciendo algo para los lectores Victorianos de todas las clases y condiciones sociales.

La evidencia de la continua popularidad de Scott

El hecho de que las obras de Sir Walter Scott permanecieran siempre entre los tres libros más vendidos en la mayoría de las librerías victorianas hasta la última década del siglo diecinueve; que sus libros fueran considerados como la lectura adecuada para los adolescentes a lo largo de este período; que Dicks Standard Plays imprimiera miles de copias de baratas adaptaciones en pasta de papel acortando los enormes libros de Scott para las clases obreras de la época victoriana apenas alfabetizadas; y que la adaptación operística de Ivanhoe realizada en 1890 por Sir Arthur Sullivan batiera el record de sesiones continuas en el debut inicial de un drama musical; todo ello atestigua la estima en la cual tenían los lectores victorianos al autor de las Waverley Novels . La misma actitud debió de prevalecer al otro lado del Atlántico; de lo contrario, ¿por qué iba Dickens, durante su tour de lecturas por América en 1842, a acusar a lectores y publicistas americanos de ser en parte responsables de la muerte prematura de Scott en 1832, agotado por tanto trabajo y privado de lo que le era justamente merecido (el cobro por su derechos de autoría en América), y ¿por qué Mark Twain en 1885 iba a haber llamado al barco abandonado que aparece en su obra, Las aventuras de Huckleberry Finn , "El Sir Walter Scott" como la parte de su sátira contra el código de galantería difundido por las obras del escritor romántico escocés al cual hizo en parte responsable de los ideales de la caballería del Sur y, seguidamente, de la Guerra civil americana?, ¿habría visitado alguna vez Edinburgo el rey Jorge IV (primer monarca británico desde principios del siglo diecisiete en hacer esto), la Reina Victoria habría establecido Balmoral como su lugar de retiro vacacional y escrito allí The Highland Journal , o acaso habría Pugin rediseñado las Casas del Parlamento empleando un estilo marcadamente Gótico (el diseño original hubiera requerido un tratamiento Neoclásico), si no hubiera sido por la latente popularidad de Sir Walter Scott? A decir verdad, ¿acaso no seguiría "el Gótico" siendo esa época desprestigiada, tal y como la consideró en 1755 el doctor Samuel Johnson en su gran diccionario, de no ser por la popularidad de las novelas "Góticas" de Scott (llamadas así debido a los entornos góticos que aparecen en novelas como La novia de Lammermoor) y el gusto de Scott por la arquitectura señorial escocesa que se puede apreciar en su complejo medieval de Abbotsford?

El legado victoriano de Scott

Mientras que las obras de Jane Austen, otra de las destacadas novelistas de la era romántica, caían en el olvido, la obra de Scott seguía interesando tanto al lado romántico y visionario como al moderno y progresista carácter Victoriano. Para los amantes de la nostalgia y del más puro y perfecto mundo pre-renacentista (entre quien podríamos incluir a Williams Morris, John Ruskin, Alfred y Lord Tennyson), novelas de Scott tales como El talismán , Quentin Durward , e Ivanhoe evocaban una atmósfera heroica y mágica al mismo tiempo. Para aquellos de inclinación liberal y progresista, como Dickens o Macaulay, las Waverley Novels de Scott mostraban el inevitable triunfo del inglés capitalista, de la clase media, de la democracia representativa, la monarquía constitucional, el racionalismo científico, y la tecnología industrial. El propio Scott, como podrá apreciar fácilmente todo aquel que haya leído La viuda de las Tierras Altas (The Highland Widow) y Los dos boyeros (The two drovers), se mostraba un tanto indeciso a cerca de si Escocia necesitaba ser incorporada por Inglaterra bajo el estandarte del «Reino Unido de Gran Bretaña" o no. Cuando Dickens era un joven escritor, se sintió probablemente más atraído por los enormes conocimientos de Scott y su ingenioso manejo del argumento, los personajes y los escenarios, que por su liberalismo algo anticuado, ya que Scott murió en las fechas próximas a la aprobación del proyecto de la Primera Ley de Reforma y no vivió lo suficiente para ver como el derecho al voto se extendía hasta los más altos escalones de las clases más bajas. Como una nota al pie de página, diremos que parte de la atracción inicial que sintió el joven Dickens hacia Catherine Hogarth se debió a que el padre de ésta conocía a Scott personalmente.

Scott y la tradición picaresca

El ingenuo personaje masculino, el eiron aristotélico — el algo soso aunque bien intencionado joven protagonista el cual podemos reconocer en toda la variedad de obras de Scott— tuvo un profundo efecto en otros escritores posteriores a la hora de caracterizar a sus protagonistas, especialmente en Charles Dickens, Harrison Ainsworth, y Sir Edward G. D. Bulwer-Lytton. Estos nombres nos recuerdan una segunda aportación de Scott a la literatura, en este caso en lo referente al género literario, ya que Scott inventó un estilo narrativo, la novela histórica, que influyó en escritores de la talla de Leon Tolstoy (Guerra y paz) o de George Eliot (Middlemarch). Las únicas verdaderas novelas históricas de Dickens, Barnaby Rudge e Historia de dos ciudades revelan la influencia de El corazón de Midlothian de Scott. El tópico del protagonista idealista siendo acompañado por un palafrenero real más práctico y sensato, que Scott sacó de los personajes de Don Quijote y Sancho Panza de Cervantes y que utilizó para los personajes de el joven señor de Ravenswood y su fiel Achates Caleb Balderstone, luego los legó a los escritores posteriores que continuaron con esta tradición picaresca, en especial a Dickens con Samuel Pickwick y Sam Weller (Los papeles del club Pickwick) o Martin Chuzzlewit y Mark Tapley (). Para acabar diremos que, el amor de Scott por el uso del dialecto tuvo un profundo efecto en escritores tan regionales como Thomas Hardy, cuyos campesinos de Dorset, sirviendo como grupo normativo, son descendientes directos de los personajes presentes en Rob Roy y El corazón de Midlothian . Así mismo, es también significativo, que Scott hiciera hablar a los protagonistas de los relatos románticos en inglés estándar mejor que en dialecto.

http://www.victorianweb.org/previctorian/scott/bio.html

Breve biografía de Sir Walter Scott (1771-1832)

Philip V. Allingham, Contributing Editor, Victorian Web; Faculty of Education, Lakehead University, Thunder Bay, Ontario (Canada)

Primera etapa: su juventud, la abogacía, y el verso narrativo

El mundialmente conocido novelista, poeta, redactor, traductor, biógrafo, y crítico romántico Sir Walter Scott nació el 15 de agosto de 1771 en el Colegio Wynd, en Edimburgo (una placa en el numero 8 de la calle Chambers aun marca este punto). Su padre (también llamado Walter) era un writer to the signet (N. de T. abogado encargado de redactar actas y órdenes jurídicas etc.); su madre, Anne Rutherford, era hija de un profesor de medicina. Al haber contraído la polio a los 18 meses de edad, el pequeño Walter era incapaz de jugar con los otros niños, por lo que sus padres le enviaron a la granja de su abuelo en un campo colindante al sur de la ciudad. Durante el resto de su vida, Scott dividió su tiempo entre Edimburgo y las zonas colindantes (Borders). En 1775 la familia se trasladó a una casa más espaciosa en número 25 de George Square donde Scott vivió hasta los 26. Scott se educó en casa hasta el mes octubre posterior a su octavo cumpleaños. En 1779 se matriculó en la escuela secundaria de Edimburgo, pero asistía a la escuela primaria Kelso durante sus estancias con sus abuelos. Se forzaba a caminar treinta millas diarias mientras que con cariño exploraba las zonas colindantes donde escuchaba las canciones y leyendas tradicionales del campesinado con gran atención. A pesar de las interrupciones ocasionadas por su enfermedad Scott pudo estudiar derecho en la universidad Edimburgo desde 1783, y el 31 de marzo de 1786 su padre le obligó a entrar como aprendiz de abogado en su oficina. El 11 de julio de 1792, fue convocado por la judicatura escocesa como abogado recibiendo un sueldo anual de 250£. Pero Scott volcó sus energías en el examen del verso escocés inspirado por su lectura de la colección de baladas populares del Arzobispo Thomas Percy incluida en Reliques of Ancient English Poetry (publicada inicialmente en 1765, revisada y ampliada en 1767, 1775 y 1794), y por su estudio de la poesía romántica contemporánea tanto francesa como italiana y alemana. Sus primeros trabajos, publicados de forma anónima, fueron traducciones del «Leonore» y «Der Wilde Jäger» de Bürger (1796), a las que siguió una traducción en 1799 del «Goetz von Berlichingen» de Goethe.

Después de un fracasado romance con Williamina Belsches de Fettercairn, en 1797 Scott se casó con Margaret Charlotte Charpentier una emigrante francesa de Lyon; él fue capaz de mantenerla (y posteriormente a sus cinco niños) gracias a su puesto como delegado del sheriff de Selkirkshire. A partir de entonces, como un resultado de su matrimonio, el curso de la Revolución francesa, y la amenaza constante de una invasión francesa, Scott se volvió sumamente interesado en asuntos militares. Dos años después, cuando su padre murió, el interés literario de Scott se vio estimulado por su reunión con el novelista gótico Matthew G." El monje" Lewis (1775-1818), a quien mostró su traducción de un cuento gótico de Goethe. En 1802-3, Scott ganó 600£ por publicar Ministrelsey of the Scottish Border , obra que contenía versiones de baladas escocesas tradicionales con rimas y la subsanación de algunos errores. En 1806 Scott se convirtió en empleado del Tribunal de Sesión de Edimburgo, asegurándose así suficientes ingresos y tiempo libre para escribir. Su residencia de Edimburgo durante esta época estaba en el número 39 de la calle de North Castle. El largo poema narrativo que hizo Scott sobre las costumbres y actitudes de la Escocia medieval, The Lay of Last Minstrel (1805), fue el primero de una serie de romances métricos que publicó a lo largo de doce años. El más famoso de los estos probablemente sea La dama del lago (The Lady of the Lake) (1810), que nos muestra a una hermosa heroína, a el oscuro villano Radcliffian, y a un verdadero héroe disfrazado. Leído por la joven princesa Victoria y, por supuesto, por todo el pueblo de Inglaterra, la obra supero las 20.000 copias en sólo seis meses y estableció la moda de veranear en Escocia ya que los lectores buscaban con entusiasmo los lugares que Scott había usado como escenario de sus obras. Este libro fue el tercer trabajo importante de Scott con la editorial de James Ballantyne, habiendo sido los dos anteriores su edición de Dryden (que incluyó una famosa biografía del poeta inglés del siglo diecisiete) y el poema Marmion, A Tale of Flodden Field (un romance que tiene como escenario la corte de Enrique VIII de Inglaterra), ambos en 1808. Durante unos breves años sus baladas y romances le hicieron el autor más popular del momento hasta que fue eclipsado por Lord Byron, cuya obra Childe Harold’s Pilgrimage (1812-18) le robó protagonismo. Reconociendo a Byron como superior a la hora de abastecer al mercado británico con emocionantes versos narrativos de fácil lectura, Scott completó sus últimos poemas largos The Bridal of Triermain (1813), The Lord of the Isles (1815), y Harold the Dauntless (1817) a medida que retomaba la escritura de novelas históricas. Profundamente patriótico, se puede considerar que Scott a través de sus novelas reavivó la brasa del sentimiento nacionalista escocés, casi en extinción, y restauró el interés de los campesinos por su pasado nacional.

Segunda etapa: el éxito de las Waverley Novels y la agonía de las dificultades financieras

Estatua de Scott por John Steel, Scott Memorial, Princes Street, Edinburgh. [Haga click en la imagen para alargarla]

La prosa de Scott tuvo una influencia en Europa similar a la del verso de Byron. Basándose en la picaresca de Fielding y en la atmósfera romántica de las obras de Radcliffe, Scott creó un nuevo subgénero que amplió los horizontes de la novela, llevando a sus lectores en un viaje hacia el pasado a lo largo de varios países. Goethe, Dumas, Hugo, Pushkin y Balzac, todos ellos, estuvieron directamente inspirados por la obra de Scott, cuyo principal discípulo (autoproclamado) fue León Tolstoi, que en su obra Guerra y paz (1865-1872) trata el tema histórico del mismo modo que Scott, creando un protagonista de ficción y presentándole dentro de un contexto histórico cuidadosamente estudiado.

Por primera vez desde sus comienzos, la novela pasó a ser en un género respetable, cuya lectura tenía cabida tanto entre los hombres como entre las mujeres. En 1820, el rey Jorge IV otorgó al escritor escocés el título de baronet , reconociendo así sus logros en prosa y verso. De hecho, este era el primer título que el rey otorgaba desde su subida al trono británico. Scott ya había rechazado ser laureado por el Príncipe Regente en 1813, proponiendo que, en su lugar, se otorgará dicho premio a Robert Southey.

En 1811, Scott compró la finca de Abbotsford, cerca de Melrose en el río Tweed. Tras haber recibido su título, Scott convirtió la casa solariega en una residencia medieval de estilo baronial, en la que a menudo organizó grandes eventos durante su juventud.

La primera novela de Sir Walter Scott, Waverley , que publicó de forma anónima en 1805, probablemente se remonta a sus primeros intentos en prosa en 1805. Waverley tiene como telón de fondo la segunda Rebelión Jacobita encabezada por el legendario »Bonnie Prince Charlie» (sobrenombre del príncipe Charles Edward Stuart), que nos narra las románticas aventuras de un joven inglés, Edward Waverley, en las Highlands o Tierras Altas de Escocia. En honor a la visita del rey Jorge IV a Edimburgo en agosto de 182(¿?) (primera visita de un monarca inglés a Edimburgo desde la época de Carlos I), Scott, como anticuario amateur y experto conocedor de la historia de su nación, ayudó a diseñar los tartanes de los clanes que serían parte de la gran ceremonia de recibimiento. Scott fue, desde el principio, el principal organizador de la visita a Edimburgo del monarca, aplacando las rivalidades de los diversos accionistas políticos, los señores de las tierras bajas, los concejales de la ciudad y los caciques de las Highlands.

El yate real, escoltado por buques de guerra, llegó a Leith el 14 de agosto, bajo un chaparrón de lluvia. Scott fue recibido a bordo con gran entusiasmo «ŃSir Walter Scott!» exclamó el rey «Ńel hombre a quien yo más deseaba ver en toda Escocia!» y le ofreció un gran vaso de whisky. Scott pidió el vaso como recuerdo y lo guardó en su bolsillo. De regreso a Castle Street , Scott se encontró con el poeta Crabbe que había llegado por sorpresa. En un efusivo recibimiento, Scott se lanzó a una silla junto al poeta; hubo un siniestro crujido, y los fragmentos del preciado recuerdo sobresalieron del bolsillo de su falda.

Los festejos atrajeron a la mitad de la población del país hacia Edimburgo. Scott, espléndidamente vestido con unos pantalones de tejido escocés, había sido el responsable de los arreglos del escenario, y como estrella principal veíamos al rey, vestido con el kiltde la casa real de los Estuardo . El programa incluía una visita a los diques de Holyrood House , seguida de una paseo hacia el castillo de Edimburgo, asistir a una actuación en el teatro, y la entrega del título de Sir a Adam Ferguson y al pintor Raeburn.

En sentido estricto, las novelas de Scott pueden dividirse en tres grupos: la primera serie compuesta por un total de siete novelas (1814-1818) recibe el nombre de Tales of my Landlord (Historias de mi patrón) y están relacionadas con la historia de Escocia (Ej. Waverley y Guy Mannering de 1814, El astrólogo de 1815 o La leyenda de Montrose de 1819; luego tenemos aquellas novelas que tratan sobre las cruzadas (desde Ivanhoe en 1819 hasta El talismán en 1825); y, finalmente, obras sobre temas variados como Kenilworth (1821) y Woodstock (1826) que hablan acerca de los hechos y personajes posteriores en la historia de Europa. Scott publicó sus novelas de forma anónima hasta 1827. Llegó a publicar 28 novelas bajo seis alias distintos.

Además de su importante trabajo como biógrafo, anticuario e historiador, el cual se puede apreciar en obras suyas como Vidas de los novelistas (1821-4) o La vida de Napoleón (1827), Scott fue de los primeros críticos y comentaristas. En 1823, fundó el Bannaytyne Club para la publicación de antiguos escritos escoceses. El club fue llamado así en honor a George Bannatyne (1545-1608), un coleccionista de poemas escoceses. Scott también promovió la fundación de una revista trimestral conservadora y de ideología partisana (esto tuvo lugar en 1817, cuando William Blackwood creó The Blackwood’s Edinburgh Magazine claramente favorable al partido Tory). Scott había contribuido activamente con la revista The Edinburgh Review , fundada en 1802 por Francis Jeffery, Henry Broughton, y Sidney Smith y cuya publicación corría a cargo de la casa de la policía). Sin embargo, las tendencias liberales (en Inglaterra representadas por el partido de los Whigs) y la actitud, en cierto modo anti-romántica, de esta revista, hicieron que su participación en la misma decreciera. Por ejemplo, The Edinburgh Review estaba totalmente en contra de Southey y el resto de poetas del lago (Lake Poets), cuyo trabajo Scott admiraba.

Rob Roy (1817) fue quizás la novela más lucrativa de Scott. Esta novela está ambientada en el periodo inmediatamente posterior al primer levantamiento jacobita que tuvo lugar en las Tierras Altas (1715). Aunque a menudo sea considerada como un retrato de uno de los mayores héroes populares de Escocia (Rob Roy), su verdadero protagonista es el joven Francis Osbaldistone, hijo de un comerciante de Londres y que, tras rechazar entrar a formar parte en el negocio de su padre, va a visitar a su desenfadado tío, Sir Hildebrand Osbaldistone, en el norte de Inglaterra. Cuando Rashleigh, el hijo de su anfitrión, urde un complot contra él, Francis, acompañado por Nicol Jarvie de Glasgow, busca la ayuda del legendario proscrito de las Highlands. Finalmente, Rob Roy mata a Rashleigh, y Francis, tras recuperar el favor de su padre, hereda el estado de su tío y se casa con la encantadora sobrina de Sir Hildebrand, Diana Vernon. Esta novela picaresca vendió su primera edición de 10.000 copias en tan sólo dos semanas, convirtiendo al anónimo «Autor de Waverley » en un nombre muy conocido en toda Inglaterra.

Aunque el comienzo de El corazón de Midlothian vemos que nos habla del motín contra los impuestos en las aduanas (ocasionado por la brutalidad del capitán John Porteous, guardia de la ciudad de Edimburgo en 1736), la verdadera historia se centra en el heroico viaje de Jeanie Deans a Londres, con la intención de apelar al Duke de Argyle en favor de su hermana Effie, que había sido acusada erróneamente de asesinar a su propio hijo. Por otro lado, La novia de Lammermoor (1819) refleja la enemistad entre dos familias, los Aston y los Ravenswood, después de la Revolución Gloriosa (Glorious Revolution) que tuvo lugar en 1819. Mientras que los Aston son partidarios de la casa de Hanover, los Ravenswood apoyan a los Estuardo. Esta novela ha sido a menudo aclamada como la novela gótica perfecta ya que deja de lado las ridículas intrigas argumentales llevadas a cabo por los primeros autores de este género, Anne Radcliffe y Matthew G Lewis El monje , y se centra en la atmósfera y la motivación de los personajes. En La leyenda de Motrose (1819). Scott nos cuenta ciertos acontecimientos que tuvieron lugar a comienzos del siglo diecisiete, cuando los clanes de las Highlands se alzaron contra los Covenantors apoyando al rey Carlos I durante la guerra civil inglesa en 1644. Ivanhoe (1819) está ambientada en la época del reinado del rey Ricardo I de Inglaterra, y narra los amores de dos jóvenes de la nobleza sajona, Wilfrid de Ivanhoe y Roweena, frente al histórico rival de Ricardo, ausente en las cruzadas, su taimado hermano, el príncipe Juan. Scott continuó escribiendo novelas de tema histórico de un modo prodigioso durante los años siguientes a 1820: Kenilworth (1821), El pirata (1821), Las fortunas de Nigel (The Fortunes of Nigel) (1822), Peveril of the Peak (1823), San Roman’s Well (1823), Quentin Durward (1823), El talismán (1825), Woodstock (1826), La hija del cirujano (1827) y Anne of Geirstein (1829)

Aunque todas las novelas fueron publicadas de forma anónima (incluso después de su «desenmascaramiento»), se agruparon en varias series asociadas todas ellas a un mismo autor. Algunas se publicaron bajo la autoría de «el autor de las Waverley"; dos de ellas aparecieron con el título de Cuentos de fuentes benedictinas , Tales from Benedictine Sources , otras dos como Cuentos de las cruzadas Tales of the Crusadesy cuatro de ellas como «Crónicas del Canongate» Cronicles of the Canongate . El resto de las novelas de Scott aparecen publicadas bajo el nombre de Historias de mi patrón Tales of my Landlord . Aunque no exista ninguna verdadera conexión entre estos «cuentos», más allá de la presunción (presentada en el prólogo de El enano negro , The Black Dwarf) de que todos ellos fueron escritos por un tal Peter Pattison, basándose en una serie de historias que le contó el posadero del Wallace Inn en Gandercleugh, y que luego el maestro de pueblo y ayudante parroquial, Jedediah Cleishbotham, revisó y vendió a una editorial. (Crumey)

El redactor ficticio, las detalladas notas sobre el dialecto y la historia de Escocia, y las minuciosas descripciones de los lugares son el modo que tiene Scott de dar verosimilitud a sus historias. Mediante la unión de novela e historia, Scott crea un subgénero que está relacionado con el destino social, político y moral de la humanidad. Scott desarrolla su mensaje de un modo sutil. Como voz de la narración, el autor permanece en su propia época, mientras mira hacia atrás, junto a su lector, hacia tiempos pasados. En novelas como las integradas dentro de Cuentos de las cruzadas , donde Scott escribe sobre un remoto pasado, el autor tiende a idealizar tanto a los personajes como su estilo de vida, pero siempre presentando a sus personajes desde varias perspectivas para dar una imagen completa de estos. En Waverley o El corazón de Midlothian , Scott triunfa al retratar los asuntos del pasado escocés más reciente, creando personajes tridimensionales con motivaciones plausibles. Por sus conocimientos en psicología y ciencias políticas, Scott sabe que los fanáticos hacen acuerdos no permanentes que acaban rompiendo cuando mejor les conviene.

Como Shakespeare, Scott altera la historia para alcanzar un mayor efecto dramático. Aunque Scott use personajes con base histórica para rellenar el transfondo de sus novelas, no se centra en dichos personajes, ya que esto limitaría, a nivel creativo, todos sus intentos por realizar un retrato completo de la sociedad, permaneciendo objetivo a la hora de evaluar sus personajes y las acciones de estos. Sus muchas digresiones y su gran elenco de personajes son una muestra de que su interés no estaba tanto en el argumento de la historia como en la creación de escenas que resultaran eficaces. Scott, generalmente, teje su historia desarrollando primero un grupo de personajes y luego otro, estando ambos interrelacionados. Después enlaza toscamente una escena con otra anterior, recurriendo en ocasiones a inverosímiles coincidencias para ensartar varios episodios dentro de un argumento coherente. Aunque él no escribía por series, como si lo hicieran otros autores como Dickens, sí que intentó satisfacer el caprichoso gusto del público por las lecturas de desarrollo. Mientras que Jane Austen mostraba en sus novelas que los hechos tenían un efecto en la estructura interna de los personajes, Scott, por su parte, nunca abandonó realmente la dinámica, más superficial, de un argumento centrado en un héroe y una heroína con su inevitable final feliz.

Desde 1808 Scott había sido socio de la editorial de su amigo John Ballantyne. Cuando, en 1826, su compañía se vio afectada por la bancarrota de la casa de Archibald Constable (a causa de la muerte de un uno de los socios y el retiro de otro — junto con el capital de éste —), Scott caballerosa pero imprudentemente aceptó cargar a sus espaldas con una deuda de 120.000£. Aunque su querida esposa había muerto el 14 de mayo de 1826 y él sufría de cálculos biliares, Scott estaba decido a pagar dicha deuda con su propio trabajo. Confiando en la solidez de la empresa de Constable, Scott vendió al editor londinense los derechos de autor de muchas de sus novelas, pero no recibió el pago total ("lo cual, comenta Buchan, "debería haberle puesto en antecedentes de que el gran editor no tenía una cantidad de dinero efectivo superior a la que el propio Scott disponía" [238]). Después de que las editoriales estadounidenses le privaran impíamente de sus derechos de autor sobre la venta de sus novelas en EE.UU, Scott se entregó a la escritura hasta su muerte, la mayoría de las veces como periodista de segunda. En 1831, realizó un crucero por el Mediterráneo para intentar recobrar su salud, pero en julio del año siguiente volvió a Abbotsford, donde murió el 21 de septiembre, después de sufrir una serie de ataques. Fue enterrado en la Abadía de Dryburgh. Sin embargo, la ciudad a la que convirtió en escenario de muchas de sus novelas decidió honrarle, doce años después de su muerte, con el monumento a Scott (construido con piedra Binnie, tomada de canteras de pizarra cerca de Linlithgow). El monumento tiene una base cuadrada de 200’5 pies de altura y de 55 pies de base; para ascender a su galería superior, uno ha de subir 287 escalones. El monumento y la cercana Estación Waverley recuerdan, incluso a día de hoy, su fama perpetua. A través de su poesía y su prosa narrativa, Scott proyectó una imagen de su tierra natal que continua atrayendo a turistas de todo el mundo. En 1847, su familia vendió, tontamente, los derechos de autor que aún conservaban, aunque, gracias a esto, fueron capaces de pagar a todos sus acreedores.

Recursos Web

Crumey, Andrew. "Sir Walter Scott."

"Scott, Sir Walter." Microsoft Encarta Online Encyclopedia 2000. http://encareta.msn.com 1997-2000 Microsoft Corporation.

"Sir Walter Scott, Writer: 1771-1832" http://www.efr.hw.ac.uk/EDC/edinburghers/walter-scott.html

Sir Walter Scott, Scottish Novelist and Poet, 1771 — 1832 http://www2.lucidcafe.com/lucidcafe/library/95aug/scott.html

"Sir Walter Scott, 17th August 1771 — 21st September 1832." http://www.catharton.com/authors/1.htm

"Sir Walter Scott, 1771-1832" http://www.kirjasto.sci.fi/wscott.htm

Referencias

Booth, Michael R., Richard Southern, Frederick and Lise-Lone Marker, and Robertson Davies. The Revels History of Drama in English, Vol. 6, 1750-1880 , ed. Clifford Leech and T. W. Craik. London: Methuen, 1975.

Buchan, John. Sir Walter Scott London: Cassell, 1932; rpt., 1987.

Harvey, Sir Paul. The Oxford Companion to English Literature , rev. Dorothy Eagle. Oxford: Clarendon, 1983.

Lang, Andrew, ed. Scott's Waverly Novels, Vol. 48, Chronicles of the Canongate . Boston: Estes and Lauriat, 1894.

MacLehose, Robert. "Scott and the Theatre." Sir Walter Scott, 1771-1971: A Bicentenary Exhibition . Edinburgh: National Library of Scotland, 1971.

Millgate, Jane. Walter Scott: The Making of the Novelist . Toronto: University of Toronto Press, 1987.

Mitchell, Jerome. The Walter Scott Operas: An Analysis of Operas Based on the Works of Sir Walter Scott . University of Alabama Press, 1977.

Rowell, George. The Victorian Theatre 1792-1914: A Survey . Cambridge: Cambridge UP, 1978.


Victorian Web Sir Walter Scott

Última modificación Diciembre 2001

http://www.victorianweb.org/previctorian/scott/works.html Sir Walter Scott: Obras seleccionadas [Nota: las fechas son fechas de publicación] ∑ Waverly, 1814 ∑ The novia de Lammermoor ∑ El corazón de Midlothian ∑ Ivanhoe, 1817 ∑ Quentin Durward ∑ Vieja mortalidad, 1818 ∑ Crónicas de Canongate, 1827 o "La viuda de las Tierras Altas " Textos en línea y material relacionado Arthur's Classic Novels versions gratuitas de dos docenas de obras de Scott Mitsuharu Matsuoka's Hyper-Concordance permite búsqueda por palabras en los textos completos de seis de la obras de Scott. Incorporado a la Victorian Web Deciembre 2001; modificado por última vez el 5 enero 2004 http://www.victorianweb.org/previctorian/scott/waverly.html

Waverley, o 'Tis Sixty Years Since de Sir Walter Scott

Philip V. Allingham, Contributing Editor, Victorian Web; Faculty of Education, Lakehead University, Thunder Bay, Ontario (Canada)

La primera novela de Sir Walter Scott, Waverley o, 'Tis Sisty Years Since' , fue publicada anónimamente el 7 de julio de 1814 aunque probablemente fuera comenzada ya en el 1805. Dicha novela evoca la época de la turbulenta segunda rebelión jacobita (1745), encabezada por el carismático príncipe Charles Edward Stewart, apodado por los simpatizantes de la casa de Hannover como "el joven pretendiente" (The Young Pretender) y también como El bello Príncipe Carlos (Bonnie Prince Charlie) en las Tierras Altas de Escocia (Highlands), donde comenzó la rebelión contra Jorge II.

En muchos aspectos, esta historia estableció el modelo que Scott seguiría a lo largo de su serie: un joven protagonista inglés de inclinaciones románticas (cuyo amor por la lectura de romances es un reflejo del propio Scott cuando era joven) se une a su regimiento en Escocia en 1745; durante un permiso, visita la región de un amigo de la familia, el amable Baron Bradwardine, un adorable y pedante anticuario de inclinaciones jacobitas, y siente una atracción por la hija de su anfitrión, Rose. Sin embargo, mientras visitaba Glennaquoich, el escondite del saqueador Donald Bean Delgado en las Highlands, se enamoró de Flora, la hermana de un joven jefe, Fergus Mac-Ivor, un acérrimo partidario de los Estuardo. Tras ser arrestado y expulsado por supuesta deslealtad hacia el régimen de los Hannover, Edward Waverley es rescatado de la prisión por Rose y se une a las aventuras del bello príncipe Carlos y sus partidarios. Afortunadamente para este joven, políticamente ingenuo, consigue rescatar al Coronel Talbot en la Batalla de Preston-pans, y este último, después de la derrota de Culloden en 1746, les asegura el perdón tanto a Waverely como a los Bradwardines. Flora, después de que su hermano sea ejecutado por traición, acaba por rechazar al indeciso Waverley para retirarse a vivir a un convento. En cambio, el protagonista se casa con Rose, y ayuda al padre de ésta padre a rehabilitar sus tierras.

http://www.victorianweb.org/previctorian/scott/lammermoor.html

La novia de Lammermoor (1819) de Sir Walter Scott — La novela gótica perfecta

Philip V. Allingham, Contributing Editor, Victorian Web; Faculty of Education, Lakehead University, Thunder Bay, Ontario (Canada)

La novia de Lammermoor The Bride of Lammermoor (1819), narración que podemos integrar dentro del tercer grupo de Cuentos de mi patrón Tales of my Landlord , es la obra más entramada que sigue la estética de Waverley . La novela tiene como escenario el tempestuoso ambiente de la Revolución Gloriosa o Exangüe (Glorious or Loodless Revolution) de 1688-9; en ella se narra la historia de la familia Ravenswood, la cual decidió permanecer leal a la causa de los Estuardo cuando el último rey de la casa de los Estuardo en Inglaterra, Jaime II, fue destronado en favor de su yerno protestante, Guillermo de Orange. Tras ser privado de su título por su participación en la Guerra Civil, y de sus estados en la zona este del Lothian por el taimado abogado liberal Sir William Ashton, su único hijo superviviente hereda el odio de su padre por el estafador y advenedizo Ashton a quien él responsabiliza de la perdida de salud de su padre. El joven y melancólico señor de Ravenswood vive en la única propiedad que aún le queda a su familia, el ruinoso castillo de Wolf's Crag, y es atendido por Caleb Balderstone un fiel sirviente de la familia.

Ravenswood salva a Ashton y a su hermosa hija, Lucy, por casualidad, de una estampida de ganado montañés. Cuando, debido a ciertos acontecimientos políticos, amigos suyos ascienden al poder, Ashton estima que le sería ventajoso acordar un matrimonio entre su hija y el joven noble. Aunque su hija está enamorada del simpatizante de los Estuardo, la señora Ashton, una ardiente liberal, anula el matrimonio de su hija cuando regresa a casa. La señora Ashton está decidida a ver a Lucy casada con el señor de Buclaw, y presiona a la joven, la cual parece ceder, pues creía que Ravenswood la había abandonado después de que su madre le rechazara desdeñosamente. Ravenswood vuelve el día de la boda de una misión en el extranjero, y desafía al nuevo marido y al hermano de Lucy a un duelo. Sin embargo, Lucy, se vuelve loca y apuñala a su marido durante la noche de bodas muriendo ella al poco después. Al día siguiente, Ravenswood, con un precipitado deseo por hacer frente a sus enemigos y olvidando las arenas movedizas de la orilla del mar, galopa hacia su perdición.

Los elementos sobrenaturales que ayudan a crear una atmósfera siniestra (establecida de inmediato por el entierro inicial) parecen alinearse con las baladas tradicionales de la frontera escocesa, como vemos en el complicado uso de imágenes simbólicas. La advertencia de la ciega Alice, el pozo de los deseos, y las tres brujas del cementerio (obviamente tomadas de Macbeth) contribuyen a crear el ambiente gótico que domina la acción. El fatalismo condiciona las acciones de los personajes principales al igual que la maldición que predice la tragedia del angustiado héroe y la inocente heroína, y que se materializa de un modo despiadado. Balderstone es el típico criado estrafalario inspirado en el Sancho Panza de la tradición cervantina y que proporciona el toque cómico necesario a través de sus intentos de aprovisionar Wolf's Crag y salvaguardar la dignidad familiar ante la pobreza.

Ya que la acción de la novela ocurre justo antes del Acta de Unión entre Escocia e Inglaterra de 1707, aproximadamente en el momento en que la reina Ana subió al trono, la novela parece haber sido concebida con el fin de conmemorar lo que Jane Millgate llama "los últimos momentos de la identidad de Escocia como una nación independiente" (173). Las demandas de romance y melodrama, condicionaron el que Ravenswood, que como el resto de héroes de Scott era un joven con capacidad de actuar, limite su libertad para acabar actuando sin hacer caso de sus obligaciones familiares, del código de venganza, ni de la superstición popular. Scott, a la hora de elaborar su argumento introducía al azar y a los elementos sobrenaturales, mezclando así hábilmente el romance Spenseriano con los convencionalismos góticos de las novelas de Matthew G. Lewis "el Monje" propias de esa época. Pese al uso de dialecto, presente sobre todo en el diálogo de Balderstone, las diferencias culturales o el vocabulario, nada de esto parece haber interferido en que los lectores ingleses comprendieran tanto el argumento de la obra como los personajes.

John Buchan sostiene que La novia de Lammermoor no es la típica novela de Scott ya que acaba de un modo trágico, sin esperanza para el futuro, y que sus personajes están atrapados por un destino que escapa a su control. La terrible oscuridad es solo momentáneamente aliviada por el "asalto" de Caleb Balderstone al pueblo vecino de Wolf’s-hope con el fin de aprovisionar el castillo de su amo para la inesperada acogida de Sir William Ashton y su hija. Scott escribió esto, del mismo modo que Coleridge escribió Kubla Khan, en un estado alterado y narcótico; de hecho, no teniendo ningún recuerdo de la composición de este pasaje, el mismo Scott declaró que éste era "monstruoso, burdo y absurdo" tras finalizar una primera lectura del texto. El libro ofrece un contraste fundamental entre la nobleza liberal formada por nuevos ricos y representada por la familia Ashtons, los empresarios de clase media ascendidos por la casa de Hanover a la clase gobernante, y, finalmente, la pobreza y el orgullo de la clase de terratenientes locales como los Ravenswood. La única concesión que hace la historia al sentimentalismo es la gran pluma negra que flota sobre la creciente marea a los pies de Caleb tras del fallecimiento de su señor en las arenas movedizas del Kelpie’s Flow: "el anciano la recogió, la secó, y la colocó sobre su pecho" (Capitulo XXXV) Buchan sostiene que la gran fuerza de la novela reside en el manejo que Scott muestra a la hora de describir el East Lothian, anticipándose a las imágenes de Egdon Heath realizadas por Hardy en The Return of the Native (1878)

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El corazón de Midlothian (1818) de Sir Walter Scott

Philip V. Allingham, Contributing Editor, Victorian Web; Faculty of Education, Lakehead University, Thunder Bay, Ontario (Canada)

En junio de 1818, Scott, para el disfrute del lector general y los críticos, publica El corazón de Midlothian , novela en cuatro volúmenes. En un principio, deberían haber sido dos historias integradas dentro de la segunda serie de Cuentos de mi patrón (Tales of My Landlord), pero la novela creció bajo las manos de Scott en proporciones que él no había esperado. El narrador del cuento es supuestamente Jedediah Cleishbotham, el viejo profesor y asistente parroquial de Gandercleugh, un pueblo que se extiende exactamente entre Edimburgo y Glasgow por lo que se considera a si mismo "el ombligo" de Escocia. La historia se traslada a un período anterior al descrito en Waverley (la rebelión jacobita de 1745), concretamente a los años siguientes al Acta de Unión de 1707. La novela se sitúa en una época próxima a la implantación de la tasa impuesta por el Parlamento inglés sobre la malta (o cerveza, la bebida nacional escocesa) en 1725, que inmediatamente estimuló el contrabando y el justo comercio con licores de Holanda, Francia, y España. El argumento comienza con la ejecución en la horca de Wilson, por robar a un recaudador de aduanas. La muchedumbre, cuyos disturbios abren la historia, intenta rescatar a Wilson en el último momento. La novela se basa, no de un modo muy estricto, en la heroica caminata de Helen Walker desde Irongray, en Dumfriesshire, hacia Londres, en el intento por ganar el apoyo del Duque de Argyle para obtener la absolución de su hermana ante el cargo de infanticidio. Dicha mujer sirve como base para el personaje de Jeanie Deans. Ella es, a diferencia de otras muchas heroínas de novelas contemporáneas, austera, activa, y dominante. El climax, tras salvar la vida de su hermana gracias a la Reina Caroline, es una reivindicación de su extremadamente firme filosofía práctica y determinación personal.

Scott comienza su historia en mitad del Disturbio de Porteous en la prisión de Edimburgo. Finalmente, en el Capítulo 28 Scott proporciona la fecha del acontecimiento: 1737. El comandante de la guardia de la ciudad de Edimburgo, el capitán John Porteous, había ordenado a sus hombres abrir fuego contra la muchedumbre durante la ejecución en la horca de Wilson, la cual fue aplazada. Con el Disturbio de Porteus como transfondo histórico, Scott pasa a presentarnos al personaje de Effie Deans metida en prisión. Al mismo tiempo, Porteous es arrastrado fuera de su escondrijo y ahorcado en el Grassmarket por un segundo grupo de ciudadanos, encabezados por "Robertson" (alias de George Staunton, un joven noble e imprudente que está involucrado con los contrabandistas y que había sido el amante de Effie Dean). El reverendo Reuben Butler, el enamorado de Jeanie Dean, se ve obligado por la turba a ofrecer consuelo espiritual a Porteous durante su ejecución. Cuando Staunton ofrece a Effie la posibilidad de escaparse, ésta la rechaza, a pesar de los esfuerzos del joven, pues prefiere, en cambio, enfrentarse a la justicia.

La conversación subsiguiente al disturbio muestra el descontento y el sentimiento de desamparo que invadía a los escoceses porque el trono del gobierno estaba ahora Londres y no en Edimburgo. Después, haciendo hincapié en la compasión de los personajes en el juicio de Effie, Scott ataca no al sistema de gobierno, sino a la gente como Porteous que abusa de su autoridad. Debido a que Jeanie se niega a dar un falso testimonio que la habría tenido como consecuencia la absolución de su hermana, Effie es condenada a muerte por el asesinato de su propio niño. Su padre, "Douce Davie," es un sencillo seguidor de los principios cameronianos. Jeanie, la muy querida hija de su padre (y no la huérfana que realmente fue Helen Walker), siente que debe seguir su conciencia y no mentir para salvar a Effie, pero luego decide que logrará la libertad de su hermana encaminándose hacia Londres. Jeanie es todo lo que su hermana no es: Effie es hermosa, amante de un distinguido noble disfrazado, y madre de su hijo ilegítimo. Todo el mundo durante el juicio se comporta honradamente ante la justicia: Jeanie rechaza mentir a fin de permanecer fiel a sus principios y Effie admite que el Doomster (portavoz del jurado) ha tomado una justa decisión. Jeanie Deans emprende un práctico peregrinaje enfrentando todos los retos de un arduo viaje sin acobardarse. Tras llegar a Londres, apela con simple franqueza al Duque y a la Reina Carolina. Gracias a la benevolencia del Duque, Jeanie es capaz de casarse con su novio, el ministro presbiteriano Reuben Butler; su padre es retirado a una granja en el estado del Duque; y Effie se casa con su enamorado, Staunton. El niño a quien se la había acusado de asesinar está aun vivo; vendido por Meg Murdockson, a una vagabunda que buscaba vengarse de Staunton por haber seducido a su hija, ahora loca, Madge Wildfire. Irónicamente, al final de la novela, como ocurría con Layo en el mito griego, Staunton es asesinado por su propio hijo en la carretera.

Los incidentes ocurridos durante el camino a Londres deben algo a la obra Tom Jones de Henry Fielding (1749). Aunque los pies desnudos de Jeanie y su tartán llamen poco la atención en su tierra natal, cuando cruza la frontera se encuentra con groseras burlas. Por suerte, la joven hace amistad con una compatriota, la Sra Bickerton, casera de la posada de las Siete estrellas en York. De este modo, Scott compara el carácter de los escoceses frente al de los ingleses, contrastando sus actitudes culturales, sus sistemas de justicia, sus dialectos, y sus ambientes urbanos. Sin embargo, cuando un escocés ascendía en la escala social y se alejaba del resto de sus compatriotas, su habla se volvía menos impactante. El Duque de Argyle es un ejemplo de ello, tras convertirse en un juicioso y divino protector e interventor. Argyle es más un modelo del señor ideal que en un autentico terrateniente y político de las Tierras Altas. Los personajes que aportan el toque cómico, el tonto Señor de Dumbiedikes y el pedante Bartoline Saddletree (adecuado nombre para un fabricante de arreos) son memorables.

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Ivanhoe (1819) de Sir Walter Scott

Philip V. Allingham, Contributing Editor, Victorian Web; Faculty of Education, Lakehead University, Thunder Bay, Ontario (Canada)

La novela histórica Ivanhoe de Sir Walter Scott (1819) es el primero de los cuentos en donde Scott usó un escenario y un tema exclusivamente inglés. Se trata de una novela de caballería ambientada a finales del siglo doce y que tiene como telón de fondo las Cruzadas y las aventuras del Rey de Inglaterra Ricardo corazón de León. Sir Wilfred de Ivanhoe, uno de los últimos miembros de la nobleza anglosajona e hijo de Cedric el Sajón, está enamorado de Rowena, otra descendiente de la aristocracia sajona y pupila de su padre. Sin embargo, el padre de Ivanhoe, Cedric ansiaba reforzar la sangre del linaje real sajón a través del matrimonio de ésta con Athelstane de Coningsburgh. Desterrado por su padre debido a su amor por Rowena, Ivanhoe marcha a las cruzadas para servir al Rey Ricardo en Tierra Santa, donde gana el favor del monarca inglés por su valor en la batalla. Como consecuencia, su lealtad se verá dividida entre el sueño de su padre de lograr un renacimiento sajón y su propia lealtad hacia un monarca que aúna lo mejor de sajones y normandos y que promete acabar con un siglo de enemistad racial.

Juan, hermano del rey Ricardo, aprovechando su ausencia (la cual no tiene como único motivo la Cruzada, sino también por el hecho de que Ricardo había sido encarcelado en un remoto castillo austriaco durante su viaje de regreso a casa), intenta usurpar el trono con la ayuda de algunos barones normandos avaros e inmorales. En el torneo en Ashby de la Zouch, Ricardo reaparece milagrosamente para ayudar a Ivanhoe a derrotar a los caballeros de Juan, al mando de los cuales se encuentra el brutal templario, Sir Brian Bois-Guilbert y el intimidante Sir Reginald Front-de-Boeuf. Durante el gran torneo Sir Brian se enamora de Rebecca, una hermosa judía. Ella es apresada junto con su padre Isaac, Rowena, el herido Ivanhoe, y Cedric, por los barones normandos y encarcelada en el Castillo Front-de-Boeuf's de Torquilstone. El Rey, ayudado por la banda de proscritos de Robin de Locksley (también conocido como Robin Hood), asalta el castillo y rescata a los prisioneros. Sin embargo, Bois-Guilbert conduce a la judía Rebeca a la preceptoría de Teplestowe, donde el gran maestre de los templarios la acusa de brujería. Ivanhoe aparece como su campeón, enfrentándose a Bois-Guilbert. Éste último muere entre las filas sin ser alcanzado por la lanza de su adversario sino víctima aparente de su propia pasión por competir. Cuando Rebecca es consciente del amor que siente Ivanhoe por Rowena, abandona Inglaterra junto con su padre. Los personajes de Wamba el tonto; Gurth, el porquero; y el Fraile Tuck resultan interesantes por su valor cómico.

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La viuda de las Tierras Altas en la Crónicas de Canongate (1827) de Sir Walter Scott

Philip V. Allingham, Contributing Editor, Victorian Web; Faculty of Education, Lakehead University, Thunder Bay, Ontario (Canada)

En 1827-28, Scott escribió una serie de cuentos titulada Las crónicas de Canongate (The Chronicles of the Canongate) como parte de su plan para pagar la deuda de su editorial. Tras una "Introducción" en donde presenta el marco narrativo, Scott creó dos cuentos largos, La viudad de las Tierras Altas y Los dos boyeros (The Highland Widow y The Two Drovers), pese a que no eran precisamente su punto fuerte. Comenzó la primera historia en los años inmediatamente posteriores a la muerte de la señora Scott el 14 de mayo de 1826. En su diario, hacia el 28 de mayo, él escribió:

"Es hora de que esté más animado y activo… No debo defraudarme a mí mismo ni a mi familia, y es evidente que eso supone un esfuerzo. Debo intentar escribir unos aperitivos (hors d'oeuvre), algo que pueda continuar entre los necesarios descansos de Nap [indudablemente una referencia a su trabajo La vida de Napoleón Bonaparte (The Life of Napoleon Bounaparte), publicada en nueve volúmenes al año siguiente]. El cuento del abandonado (The Tale of Deserted) de la Sra. Murray Keith, podría quedar más emotivo gracias a la entrevista con la madre del chaval, pero no creo que esa obra pueda alargarse mucho más."

Los lectores de un siglo después probablemente estarían de acuerdo en que Scott intentó alargar la historia más allá de sus límites naturales. El marco narrativo era necesario ya que, en aquel tiempo, la edición de revistas con lo que hoy llamaríamos cuentos o historias cortas no existía. En este aspecto, Las crónicas de Canongate (The Chronicles of Canongate) fueron inicialmente concebidas con el mismo propósito que Master Humphrey' Clock de Charles Dickens, es decir, como libro de miscelánea creado por Charles en 1840 para albergar sus números de novelas semanales como La antigua tienda de curiosidades (The Old Curiosity Shop) o Barnaby Rudge , y que luego abandonó en 1841 por no serle ya de utilidad. Scott, también, encontró este marco demasiado limitado cuando comenzó a escribir sus obras de larga extensión La hija del cirujano (The Surgeon's Daughter) y La doncella de Perth (The Fair Maid of Perth).

Argumento y escenario

La historia fue supuestamente extraída por Chrystal Croftangry, editor de Chronicles of the Canongate , de las páginas del diario de la Sra. Bethune Balliol (personaje basado en la vieja amiga de Scott la Sra. Anne Murray Keith), quién se topó un día con la viuda de MacTavish Mhor, uno de los últimos rebeldes jacobitas perseguidos y asesinados por chaquetas-rojas (N. de T. los Redcoats del ejército inglés) tras de la rebelión de 1745. La viuda había criado a su hijo sola, bajo la seguridad de la montaña, esperando que éste siguiera tanto la profesión de su padre ladrón de ganado (cateran), como su causa política. Sin embargo, cuando su hijo, Hamish, alcanza la mayoría de edad, consciente de que Escocia vivía un tiempo de cambios, lo cual su madre no podía apreciar, se alista en un regimiento escocés destinado a combatir a los franceses en Canadá. Sin embargo su madre, Elspath, horrorizada por lo que ella considera como una traición por parte de su hijo a la vieja causa de Escocia, le echa una droga en la bebida de modo que el joven se queda más tiempo del que le está permitido, convirtiéndose así en un desertor. Hamish asesina al sargento Cameron que había venido para apresarle por deserción y es posteriormente ejecutado, dejando a su madre luchando con su culpa y remordimiento.

Temas

Vemos pues que el título La viuda de las Tierras Altas (The Highland Widow) resulta algo inapropiado ya que su hijo es claramente el protagonista. Como en muchas de las obras de Scott, el autor se esfuerza por contrastar el nostálgico anhelo de un pasado heroico y romántico con la obligación que tiene Escocia, como algo necesario para su futuro, de aceptar el respeto inglés hacia el cumplimiento de la ley. El conflicto entre estos rasgos nacionales, como en muchas de las sus novelas, es motivo de tragedia. El orgullo nacional profundamente arraigado, la fuerte independencia e individualismo, y la heroica determinación del habitante de las Highlands caen ante el disciplinado poder de los ingleses.

Estilo y Atmósfera

La habilidad de Scott para crear una atmósfera envolvente sea quizás más elocuente aquí que en la mayoría de sus obras debido a la síntesis de la narración en La viuda de las Tierras Altas . El majestuoso discurso de madre e hijo alberga el poder del gaélico original y, junto con las descripciones del paisaje de las Highlands, confiere al cuento un verdadero sentimiento épico. Scott imbuye al cuento oral con una grandeza añadida mediante el uso de un ritmo pausado y comedido en la narración, llevando al lector a considerar la tragedia del individuo atrapado por las fuerzas de la tradición y loa prejuicios, los cuales se han convertido en una tragedia para los viejos valores, dentro de un mundo que ha cambiado irrevocablemente.


Victorian Overview Sir Walter Scott

Última modificación diciembre 2001; traducido 29 diciembre 2010